Las cinco estocadas mortales del maestro de esgrima a orillas del Lérez

Pablo Penedo Vázquez
Pablo Penedo PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

El Pontevedra le endosa una manita al Guijuelo en su segunda goleada consecutiva en Pasarón

01 oct 2023 . Actualizado a las 21:12 h.

El Pontevedra lo volvió a hacer. Como dos semanas antes, en el mismo escenario del verde de Pasarón, el conjunto de Yago Iglesias goleó para sumar su segunda victoria de la temporada. Solo que esta vez no a un modesto como la UP Langreo, sino a un CD Guijuelo que descabalga del caballo blanco en el que llegó a su duelo luciendo el segundo puesto de la clasificación. Cinco estocadas mortales le asestó el cuadro granate a orillas del Lérez a un adversario que encontró en el Pontevedra un maestro de esgrima letal en su planteamiento, su intensidad, su precisión y el espíritu de quien sabe que la mejor estrategia para vencer, convencer y ser respetado es tratar de tú a tú al rival del primer al último minuto del combate.

Siete minutos necesitó el Pontevedra para romper el 0-0 de salida. Con un 4-1-4-1 con Samu Mayo en labores de pivote y cinco hombres volcados al ataque con la seguridad de saberse perfectamente cubiertos atrás, el conjunto granate se topó pronto con muchos metros libres para avanzar en campo rival sin demasiada oposición. Y no necesitaron los de Yago Iglesias mucho para abrir el marcador. Un balón en largo de portería a portería dirigido con precisión quirúrgica a las botas del estilete en banda izquierda que fue Chiqui, regateo a su par y centro a Rufo en su llegada desde atrás para cruzar de forma letal el esférico en el corazón de los dominios de un vendido Rabanillo.

Pocos podían pensar en una reacción de un equipo segundo en la tabla como la que ofreció el Guijuelo. Tan solo cuatro minutos después de la estocada recibida, el conjunto visitante se vio sorprendido por un Pontevedra que en cuestión de segundos desplazaba el balón a lo largo y ancho del arco del área grande de la portería de Rabanillo. Ya en la media luna, Dalisson introdujo el cuero en el cuerpo herido de su rival hacia Chiqui, que de primeras le entregó la pelota a Yelko Pino para infectar la herida del Guijuelo calcando el escenario del primer crimen, con la única diferencia del brazo ejecutor.

Ni con 2-0 abajo se le vio al adversario granate con arrestos para reponerse y lanzarse al ataque por sangre ajena que ayudase a nivelar el largo duelo aún por delante. Un par de acercamientos esporádicos no bastaron para hacer levantar la guardia a Edu Sousa. Es más, el Pontevedra intensificó su presencia en zona de peligro y acumuló algún mandoble, como dos disparos de Dalisson, sobre todo el primero, en el minuto 20, al borde del área con el portero rival desviando a córner con los puños. Y entonces llegó la expulsión.

En el minuto 43 el árbitro entendió una falta de Samu Mayo sobre Willy Ibáñez en el centro del campo como merecedora de un segundo cartón amarillo, que tras el primero del minuto 30 lo mandó al vestuario. El Guijuelo había pinchado en carne. Pero lejos de nublársele la vista por el shock, el Pontevedra mostró los arrestos de un duelista bregado. Aguantó un par de lances del Guijuelo a balón parado y a la primera que vio descuidada la guardia salmantina, se lanzó a matar. Y cómo lo hizo. Balón recuperado en tres cuartos de campo propio e inicio de jugada en los pies de Rufo. El punta se la dio en corto a Yelko Pino, que desde el círculo central le sirvió en largo el cuero a Chiqui viendo su cabalgada por el carril izquierdo. El extremo atravesó la portería de Rabanillo para subir el 3-0 y dejar gravemente herido a su adversario. 

El técnico del Guijuelo, Mario Sánchez, tocó a rebato con un triple cambio en el descanso. Jesús Cambil, Garbán y Toti sustituyeron a Willy Ibáñez, Xabi y un Diego González al que el trío abitral no había visto soltarle un brazo en la cara a Dalisson en la prolongación de la primera parte solo un par de minutos después de haber visto su primera amonestación. El cuadro visitante pasó a un 4-2-3-1, con Juan Antonio como punta.

El destrozo ya estaba hecho

Ni los recambios en el filo del florete ni en su forma de intentar encontrarle las costuras a su oponente le valieron de nada útil al Guijuelo. Un par de arremetidas dignas de mención y una de ellas, solo gracias al traspiés de Churre en un centro, que habilitó a Juan Antonio para que este cruzase de más el balón, rozando el segundo palo.

Ni las curas en forma de superioridad numérica durante medio combate ni el mayor fondo de armario con el que refrescar los ropajes más pesados por el esfuerzo le sirvieron de nada al Guijuelo ante un Pontevedra que tiró del libro del buen tirador. Aguardando bien plantado, en formación de a 4-3-2, donde menos daño cabía esperar de su oponente a la llegada del momento.

Bien pudo haber sido este el que en el minuto 67 propició Álex González, ganándole la partida a Asiel en un balón dividido en tres cuartos para centrar al punto de penalti. Pero Toño, a bocajarro, y después Dalisson en el rechace caído en la media luna, se toparon con Rabanillo en la única alegría entre el mar de penas que ahogó al cancerbero salmantino.

El paso de los minutos, con los últimos cambios visitantes dejando el mismo efecto que los tres primeros, acabó con el maestro de esgrima echando adelante su peto granate para acabar de impartir su lección magistral a un Guijuelo ya maribundo. En el minuto 80, Dalisson ganaba la línea de fondo y asistía al borde del área pequeña a Álex González para el 4-0.

Muerto en pie, el adversario recibió solo tres minutos después la estocada final. La que Álex González le asestó desde el balcón de los dominios de Rabanillo entrando con todo y haciendo una pared con Bastos. Era el 5-0 y una muestra del máximo respeto que, como caballeros de su categoría, el Pontevedra le brindó al Guijuelo, manteniendo la misma intensidad al fin como desde el principio como si la vida le fuera en ello.

FICHA DEL PARTIDO:

PONTEVEDRA CF (5): Edu Sousa, Benjamín Garay, Mario Gómez, Churre, Eneko (Javi Hermelo, min 91); Samu Mayo; Bastos (Jaichenko, min 91), Dalisson (Charly, min 82), Yelko Pino, Chiqui (Álex González, min 57); y Rufo (Toño, min 46). 

CD GUIJUELO (0): Rabanillo, Xabi (Jesús Cambil, min 46), Asiel, Iago Parga, Álvaro Coque; Jesús Boiguez (Ibra Dieng, min 61), Diego González (Garbán, min 46), Willy Ibáñez (Toti, min 46), Alberto; Juan Antonio (Cedenilla, min 61) y Cristóbal. 

GOLES: 1-0, min 7: Rufo. 2-0, min 11: Yelko Pino. 3-0, min 45+4: Chiqui. 4-0, min 80: Álex González. 5-0, min 83: Álex González.

ÁRBITRO: Martín Agudo. Expulsó por doble amonestación al jugador del Pontevedra Samu Mayo (min 43) y su segundo entrenador, Alejandro Otero (min 44). También mostró cartulinas amarillas a Rufo y Chiqui y a Xabi, Diego González, Jesús Cambil y Jesús Boiguez.