«El coche de José Luis», ¿atracción turística en Pontevedra?

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

Ramón Leiro

El vehículo, que los vecinos exigen se retire por su abandono, acumula una veintena de reseñas irónicas y otras no tanto

25 ene 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Quien acostumbre a utilizar Google Maps para dejarse guiar por los atractivos turísticos de un determinado lugar se habra topado en Pontevedra con un punto cuando menos curioso, El coche de José Luis. Se trata de un vehículo abandonado en el entorno de Valdecorvos cuya carrocería se ha transformado en lienzo para artistas urbanos de distinto pelaje y su interior es un depósito para todo de residuos, principalmente para restos de los pedidos de comida rápida de los restaurantes cercanos.

De hecho, en los últimos días, vecinos de este entorno de la ciudad de Pontevedra ha reiterado al gobierno local que retire lo poco que queda de un automóvil que hasta el momento acumula una veintena de comentarios en Google como «atracción turística». Claro está, la gran mayoría son mordaces y tiran de retranca: «Una vez llegas te sorprende la majestuosidad de su arte, un imprescindible su visita. Lo recomendaría sin dudarlo. Me ha cambiado la vida y la forma de verlo», afirma uno de los usuarios, mientras que otra, además de agradecerle al alcalde Lores la presencia de El coche de José Luis, sostiene que «quién iba a pensar que esta obra de arte era tan orgánica y viva, que va cambiando a lo largo de los días. Ojalá nuestros nietos la sigan disfrutando».

«¡Parada obligada para todo visitante de Pontevedra! Increíble que, a pesar de los años, este monumento siga mejorando cada día, incluso ofrece servicios de pillar unas ladillas, como una buena infección por tétanos o si necesitas un contenedor para tirar una lata o la caca de tu perro», añade un tercero.

Sin embargo, hay quien no pilla la retranca pontevedresa y se lamenta de que «sinceramente no esperaba ver un carro calcinado y lleno de basura. No tiene sentido llamarlo arte». Al tiempo que otra advierte de que, «con el fin de evitar a los próximos visitantes incautos un desplazamiento innecesario y una decepción, presten atención: No es arte urbano. No se trata de una exposición, ni de una performance. Es un coche abandonado en la vía pública desde no sé cuándo, siniestrado y lleno de grafitis, ni más ni menos. Las reseñas que se leen más abajo están escritas en tono sarcástico. Espero sea útil la aclaración».