Miguel Bouzas: «Los estudios musicales son parte de mi vida y estaría bien que se cuidase más ese aspecto»

Cristina Barral Diéguez
Cristina Barral PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

Miguel Bouzas Rodríguez, alumno del IES Torrente Ballester de Pontevedra, este martes en su instituto
Miguel Bouzas Rodríguez, alumno del IES Torrente Ballester de Pontevedra, este martes en su instituto CAPOTILLO

Este alumno del IES Torrente Ballester de Pontevedra, que se forma en piano, logró uno de los veinte premios extraordinarios de ESO al rendimiento académico. Su media en esta etapa es de 9,88

09 nov 2022 . Actualizado a las 10:44 h.

Miguel Bouzas Rodríguez tiene 16 años y cursa primero de bachillerato en el IES Gonzalo Torrente Ballester de Pontevedra. Se podría decir que es un chico ocupado y aplicado. Acaba de recibir uno de los veinte premios extraordinarios de enseñanza secundaria obligatoria (ESO) al rendimiento académico del curso 2021/2022 que concede la Consellería de Educación en Galicia. Atiende desde su casa con amabilidad. Cuenta que fue decisión suya presentarse a estos galardones, dotados ahora con 1.000 euros. «Me presenté por intentarlo y no me lo esperaba porque hay mucha gente. La decisión fue mía, mis padres me decían que si no quería ir que no fuese». Miguel le da la importancia justa, aunque dice que está bien «reconocer el esfuerzo y el tiempo de estudio». Para optar a los premios hay que tener una nota media igual o superior a nueve puntos en el conjunto de la etapa de la ESO y realizar una prueba específica. En su caso su media es de 9,88.

Este estudiante cursa el bachillerato de ciencias y todavía no sabe qué hará cuando remate segundo. «Me gustan las matemáticas y la física, pero también la biología y la química», relata. No descarta tirar por una titulación de ciencias de la salud, pero todavía es pronto y el abanico de posibilidades amplio. Además de un alumno brillante en lo académico, es un virtuoso de la música. Lleva nueve años formándose en el conservatorio en un instrumento, el piano, que no sabe por qué escogió. «Es complicado compaginar las dos cosas. Hasta ahora he podido, pero no sé cómo va a ir el bachillerato», expone. Miguel dice que la música, tal y como está el sistema, sería una opción B. Y se explica: «Sería de agradecer que el sistema favoreciese a las personas que tratan de compatibilizar los estudios musicales o el deporte con la enseñanza obligatoria o el bachillerato porque es parte de la vida de uno y estaría bien que se cuidase más ese aspecto». De su paso por la ESO, apunta a Historia y Educación Física quizá como las asignaturas que más le costaron. Historia por el volumen, y Educación Física porque le gusta menos.

¿Cómo es Miguel fuera de las aulas? Es hijo único y cuando le queda algo de tiempo libre disfruta leyendo o viendo películas. También le da importancia a pasar momentos con su familia y sus amigos. Pero insiste, «no me queda mucho tiempo libre». Como adolescente que es reconoce que el uso del móvil en el día a día es «inevitable», pero asegura no estar enganchado, ni mucho menos. A este alumno del Torrente Ballester le gusta ir paso a paso y no aventurarse mucho, por ello, aunque las cosas están difíciles en lo económico y lo laboral, prefiere no pensar de momento en lo que le deparará su futuro profesional. Miguel recuerda que el momento más duro de la pandemia le pilló en segundo de la ESO. Su reflexión dice mucho de cómo es. «Fueron tres meses con mi familia, antes no podíamos comer juntos. En este sentido estuvo bien, se me hizo un poco largo y al principio seguir las clases a distancia era complicado. Las del conservatorio se hacían por Skype y con un teclado que tenía en casa. Pero lo que pasaba fuera era lo peor». Sin duda. Con los 1.000 euros del premio extraordinario tiene claro que invitará a sus amigos para celebrarlo. Y también piensa en destinar una parte a estudiar inglés o francés el próximo verano.