Las ocho gasolineras de Vilagarcía

José Ramón Alonso de la Torre
J.R. Alonso de la torre EL CALLEJÓN DEL VIENTO

PONTEVEDRA CIUDAD

MONICA IRAGO

Cuando eran estaciones de servicio, solo había tres, hoy tenemos tantas como Pontevedra

11 abr 2022 . Actualizado a las 20:40 h.

Semana Santa, tiempo de gasolineras. Lleno en los hoteles, colas en los restaurantes, ambientazo en el mercado y nervios en las gasolineras. Temporada alta y viajes cortos, con estrés: carreteras con atascos, prisas para verlo todo y horarios tiranizando la jornada: a las once, visita al pazo; a la una, paseo en barco; a las dos y media, mesa en el restaurante; a las cinco, tren a Santiago; a las seis, hora en la Catedral; a las ocho, regreso en el tren; a las nueve, mesa en la tapería; después, al coche, al hotel y antes, pasar por la gasolinera.

Esta semana ha sido pura tensión cada vez que íbamos a llenar el depósito: la tarjeta rechazada, el descuento que no se marcaba, las colas para repostar y los empleados de las estaciones de servicio nerviosos ante la que les caía encima y culpando al gobierno por no haber previsto el jaleo. Es lo mejor, lo más socorrido, culpas al gobierno, a cualquier gobierno, al que peor te caiga, y te liberas de la responsabilidad.

Subida de tensión

La tensión en las gasolineras ha tenido su clímax en la vilagarciana de Repsol en San Roque. Una clienta abonó 60 euros de combustible con la aplicación Waylet, que, curiosamente, es específica para pagar en esta cadena de surtidores y ofrece descuentos por hacerlo. En el teléfono de la clienta se reflejaba el pago, en el terminal de la gasolinera, no. En circunstancias normales, hubiera bastado con un poco de paciencia y todo arreglado. Pero esta era la semana de la tensión gasolinera y la cosa acabó con la policía interviniendo, los clientes que esperaban desesperándose y los agentes tomando nota del pago, del no pago, del jaleo…