Resurgen los botellones

LA SEMANA DE EUGENIO GIRáLDEZ

PONTEVEDRA CIUDAD

Las concentraciones de menores para beber en espacios del centro histórico reviven etapas ya superadas en Pontevedra que retornan con la generación pospandémica

11 oct 2021 . Actualizado a las 18:50 h.

El retorno de los botellones indiscriminados e incontrolados a espacios del centro histórico de Pontevedra, constituye un problema de primer orden para vecinos, residentes y hosteleros de esas calles que sufren un deterioro de su hábitat y un evidente menoscabo de su actividad económica. Especialmente en el caso de restaurantes y demás locales de las calles más castigadas. Entre estas, los casos más señeros son Naranjo, Padre Luis, Aduana, San Román y hasta la plaza de la Verdura. En todas ellas han reaparecido las concentraciones de críos (en torno a 15 y 16 años, en cualquier caso, menores de 18) que se agolpan a beber, hablar, gritar, bailar, también para orinar y otras necesidades primarias, produciendo un manifiesto deterioro de la convivencia.

Llevamos varios fines de semana consecutivos viendo el resurgimiento de estos botellones en Pontevedra, con concentraciones de adolescentes, completamente fuera de control. En este largo puente del Pilar, me temo que se multiplicará el problema por más fechas festivas.

La esporádica e intermitente presencia de patrullas de la Policía Local apenas produce un breve efecto disuasorio entre una muchachada que, a diferencia de generaciones anteriores, se muestra menos propensa a acatar normas de urbanidad y, en cambio, más predispuesta al enfrentamiento violento contra la autoridad de orden público. Es cierto que en Pontevedra no ha habido episodios de violencia física -aunque sí verbal- contra los agentes, a diferencia de Vigo y Santiago.