Negocios amenazados por un proyecto urbanístico: «Si las galerías no son una zona de tránsito, morimos»

Nieves D. Amil
nieves d. amil PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

CAPOTILLO

Los comerciantes de la galería de la Oliva narran qué supondría la demolición del edificio por el que se accede a la emblemática zona comercial

11 oct 2021 . Actualizado a las 19:02 h.

Los trabajadores de las galerías de la Oliva todavía están digiriendo la posibilidad de que un proyecto urbanístico deje en la cuerda floja sus negocios. Cada uno se enteró de forma distinta que en los despachos se estaba gestando un cambio para una de las zonas comerciales más populares de la ciudad. A cada uno los cogió en una situación muy distinta, pero la desinformación y el enfado es algo que se repite en todos. A unos se le truncó un posible traspaso, a otros la necesidad de ampliar y los hay que piensan si mantendrán sus clientes el día que cambien de ubicación. Pero todos suscriben las palabras de María Paz, responsable de la tienda de Comercio Xusto. «Cuando las galerías dejen de ser una zona de tránsito, se mueren. La gente pasa y se para a ver los escaparates, llevamos aquí 15 años y tienes ya muy analizado el comportamiento», explica Paz, que en su caso la situación es aún más complicada: «Para cualquier negocio encontrar un sitio fuera es un reto, pero nosotros estamos en riesgo de desaparición».

Junto a ella está A Casiña dos arreglos. Sentada en la máquina de coser está Manuela González. Hace tres meses empezó a escuchar rumores y decidió hablar con la propiedad. «Hace un año que estoy aquí, no me quisieron hacer el contrato por más tiempo, me dijeron que así y luego iríamos renovando de uno en uno», explica González, que fue hace poco cuando decidió cambiarse de otra zona de las galerías a esta. «Estaba junto a Pedestal y si llego a saber esto, igual ni me hubiese planteado el cambio. Los dueños me dicen ahora que no saben si van a hacer algo, yo inicialmente quería más tiempo y ahora tendré que buscar otro local», apunta.

Esa incertidumbre que apunta la responsable de A casiña dos arreglos es la misma que tienen muchos comerciantes de las galerías de la Oliva. Y es que el secretismo marcó la manera en que cada uno de estos comerciantes se enteraron de que sobre el edificio de Gutiérrez Mellado 3 está en trámites un permiso de derribo. Hay un plazo de seis meses desde su aprobación definitiva. Se concede una vez que se haya abonado la fianza (un 1 % del coste del proyecto). En el caso de este inmueble, ya está ingresado el dinero desde el pasado viernes. El número 11 de la calle Michelena todavía está pendiente de Patrimonio. Está afectado por el BIC (Bien de Interés Cultural) de la Peregrina y necesita un informe de la Xunta para autorizar una demolición que no creen que tenga muchos problemas en conseguir.