El pasado olvidado de Monte Porreiro

juan garcía / s.b. PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

Foto de archivo del Balneario del Lérez en Monte Porreiro
Foto de archivo del Balneario del Lérez en Monte Porreiro RAMON LEIRO

La historia perdida de un balneario y una finca que un día fueron parte clave de Pontevedra

18 jul 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

De la Villa Buenos Aires de Casimiro Gómez apenas queda nada. El quiosco en ruinas de un viejo un balneario y un mirador que ha cambiado hasta ser irreconocible son todo lo que queda de la antigua finca de Monte Porreiro, el lugar que acogió los sueños del indiano.

Casimiro Gómez nació en Viascón en 1854, en una familia modesta de Cotobade. Lleno de sueños y esperanzas por las historias que contaban de su tío Fidel, a los catorce años y sin un duro a sus espaldas emprendió travesía a Buenos Aires. Tras varios baches e infortunios, cuando Casimiro regresó años más tarde a su tierra natal, lo hizo como un hombre diferente. Con gran esfuerzo y dedicación, el de Viascón había conseguido labrar una gran fortuna y convertirse en un exitoso hombre negocios. Y parte de ese inmenso capital lo invertiría en Pontevedra.

En el año 1900, Gómez compraría la finca de Monte Porreiro, renombrada Villa Buenos Aires en honor a sus lazos con Argentina. Se trataba de un lugar extenso, rico en vegetación y con las condiciones perfectas para la explotación y experimentación avícola.