Emprende en Pontevedra una huida temeraria bajo los efectos del alcohol que termina en un accidente

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

GUARDIA CIVIL

La Guardia Civil constató que, a lo largo de medio kilómetro, el conductor realizó varios adelantamientos con línea continua por la N-550

10 jun 2021 . Actualizado a las 12:10 h.

Un vecino de Pontevedra de 45 años está siendo investigado por la Guardia Civil de Tráfico por los supuestos delitos contra la seguridad vial por conducción temeraria, alcoholemia positiva y negarse a realizar la segunda prueba. Y todo ello después de causar el pasado 5 de junio un accidente de circulación mientras protagonizaba una espectacular huida de una patrulla del instituto armado por la N-550, la carretera que comunica la ciudad del Lérez con Santiago.

A lo largo de medio kilómetro aproximadamente, entre el 115,3 y el 115,8, el conductor efectuó varios adelantamientos en línea continua hasta que, al tratar de rebasar a un vehículo, se topó con otro turismo de frente. La persona que iba al volante este segundo coche, que circulaba en sentido contrario, intentó esquivar la colisión desviándose al arcén. Sin embargo, no pudo evitar que la parte trasera de su automóvil impactase contra la del ahora investigado, añadieron desde la Comandancia de Pontevedra.

Precisaron que el origen de este incidente se encuentra en una supuesta maniobra antirreglamentaria que fue observada por los integrantes de una patrulla del destacamento de Tráfico de la Guardia Civil de Pontevedra. Al tratarse de «una infracción grave al Reglamento General de Circulación», los agentes dieron el alto al turismo, pero el conductor hizo caso omiso emprendiendo la «huida a gran velocidad en dirección a Pontevedra».

Tras producirse la colisión, los agentes prestaron auxilio a los accidentados comprobando que no había personas heridas para, acto seguido, proceder a regular la circulación. De igual modo, procedieron a la identificación del conductor huido, al que requirieron a que se sometiera a las pruebas de detección de alcohol y drogas.

Desde la Guardia Civil precisaron que la primera prueba de alcoholemia dio un positivo de 0,68 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, si bien el conductor se negó a realizar la segunda prueba o de contraste. De igual modo, resultó positivo indiciario en la prueba de drogas, que está pendiente de confirmación por el laboratorio.

En el seno del instituto armado dejaron claro que «el no obedecer las indicaciones de los agentes de la autoridad siempre acarrea consecuencias más graves».

Las diligencias han sido remitidas al juzgado de guardia de Pontevedra.