En Pontevedra hay más de medio millar de viviendas en la misma situación que la del alcalde

Serxio Barral Álvarez
Serxio Barral PONTEVEDRA LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

Xaquín Moreda es el concejal de Urbanismo de Pontevedra
Xaquín Moreda es el concejal de Urbanismo de Pontevedra BNG

Se trata de casas unifamiliares en el rural que se construyeron antes de 1997 y carecen de licencia de primera ocupación

12 may 2021 . Actualizado a las 12:31 h.

Un total de 575 viviendas del rural pontevedrés carecen de licencia de primera ocupación, según informó este martes el concejal de Urbanismo, Xaquín Moreda (BNG), al referirse a la situación de la vivienda del alcalde en Marcón, que regularizó su situación este año tras veintidós sin completar el trámite.

Moreda quiso explicar con este dato que no es ni mucho menos extraño que haya viviendas unifamiliares sin la licencia que certifica el fin de obra, y diferenció esta situación con la de edificaciones que carecen de licencia de obra, algo que sí es ilegal. El concejal explicó que estas 575 están en lo que se denomina «estado de control», es decir, el Concello es consciente de que falta por completar el trámite de solicitar la licencia de primera ocupación pero ni mucho menos supone una ilegalidad. Se trata mayoritariamente de viviendas construidas o empezadas a construir antes de 1997, cuando entró en vigor la ordenanza municipal que obliga a solicitar la licencia de primera ocupación. 

Explicó que en el caso del alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores la licencia de obra para edificar su vivienda se concedió el 21 de julio de 1997 y que la ordenanza municipal entró en vigor el 31 de octubre de ese año, por lo que no estaría afectada. No obstante, concurrió otra circunstancia que hizo que no se llegara a tramitar en su día la licencia de primera ocupación: el fallecimiento del arquitecto que llevó el proyecto, y que tendría que haber tramitado el permiso de fin de obra.

Como sucede en otros muchos casos en el rural, fue en el momento de ejecutar obras de reforma o ampliaciones (en el caso del alcalde, una piscina), cuando se advierte de la situación irregular y se regulariza la situación. Es lo que hizo Lores en agosto del año pasado cuando solicitó esa licencia de primera ocupación, trámite que se resolvió en enero de este año.

Tras asistir a la comisión de Urbanismo en la que el PP pidió explicaciones sobre la situación de la vivienda del alcalde, Moreda explicó que los recursos del Concello de Pontevedra «son limitados» y que solo se actúa de oficio para certificar que las obras se ajustan al proyecto en el caso de que haya afectación a terceros, es decir, edificios, viviendas colectivas. bajos, negocios abiertos al público... «No caso de vivendas unifamiliares é imposible acudir unha por unha, polo que queda nas máns do técnico responsable do proxecto a tranitación da licenza de primeira ocupación», insistió Moreda.  

Moreda quiso remarcar la diferencia entre licencia de obra (que es la que dice que el proyecto es legal y se ajusta a lo establecido en el PXOM), y licencia de primera ocupación (que es la comprobación de  que la obra ejecutada se corresponde con el proyecto).

En cuanto al tiempo transcurrido entre que el alcalde solicitó la licencia de primera ocupación (agosto del 2020) y el momento en que se aprobó (enero del 2021), Moreda explicó que está incluso por encima de la media, que es de cinco meses. 

El PP insiste en hablar de «ilegalidad»

«Lores vivió de manera ilegal». Esa es la conclusión que sacó el portavoz del PP, Rafa Domínguez, tras la comisión de Urbanismo en la que los técnicos respondieron sus preguntas sobre la situación de la vivienda del alcalde. El PP se interesó por la entrada en vigor de la ordenanza que obliga a contar con la licencia de primera ocupación (el 31 de octubre de 1997), pero obvió que la licencia de obra de la casa del alcalde se concedió antes, el 21 de julio ese mismo año. Domínguez criticó que el grupo del BNG, entonces en la oposición, votó a favor de aquella ordenanza.