El Pontevedra se mete en un follón (1-2)

Antonio Garrido Viñas
antonio garrido REDACCIÓN / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

MONICA IRAGO

Cayó ante el Sporting B en Pasarón y sigue bajo la amenaza del descenso

09 may 2021 . Actualizado a las 21:38 h.

Flotaba en el ambiente antes de comenzar el encuentro que el duelo ante el Sporting B podría ser el que pusiera el punto y final a una temporada más que discreta del Pontevedra y ese ambiente después se convirtió en un concierto de pitos y en la sensación de que la agonía para que lo que ya es malo no acabe en desastre durará hasta el final. Porque a la derrota del Pontevedra hay que unir la victoria de un Salamanca que se mete de lleno en la lucha.

Perdió el Pontevedra y el resultado no puede sorprender a tenor de lo visto. Sí tuvieron los granates aproximaciones a la meta de Joel, pero qué menos se le puede pedir a un conjunto que se está jugando el pescuezo. Se le puede pedir que un grupo de chavales no se hagan dueños del juego en la segunda mitad y eso sucedió, porque los asturianos fueron mejores tras el descanso.

El partido ya enseñó por dónde podría discurrir prácticamente desde el principio. A los cuatro minutos el Sporting B sacó el balón de su campo de una manera más que aseada, cayó en los pies de Berto y este combinó con Diego Salazar en la banda izquierda, que se lo devolvió al delantero asturiano. Berto culminó la acción de una manera exquisita y puso el 0-1 en el marcador.

La jugada mostraba la intención del Sporting B de sacar la pelota jugándola al pie. El Pontevedra lo sabía, claro está, y apostó por un bloque alto, buscando la presión para robar balones. El problema es que no siempre había la suficiente coordinación entre todos los granates y no estaba muy a disgusto el Sporting. Tuvo aún así, aproximaciones el conjunto local. Casi siempre con Rufo como protagonista esencial y esa Rufodependencia es otro de los malos síntomas que dejó el encuentro. O él, o nada. Bueno, hubo un disparo de Santi que se fue alto. Todo lo demás, obra del delantero centro granate que, de tanto insistir, acabó encontrando el premio del gol. Sucedió en el minuto 22 y se lo encontró literalmente. Encontró el balón en el área tras un centro y él definió a la perfección.

Tocaba volver a empezar, pero el reseteo no le funcionó al Pontevedra. Poco a poco se fueron desinflando los granates en un avance de lo que sucedería en la segunda mitad. Incluso así tuvo el conjunto de Luisito una oportunidad para ponerse por delante cuando la primera mitad estaba agonizando. Un magnífico pase de Álex Fernández lo remató Borja a la base del poste.

Rufo, de nuevo Rufo, asustó al Sporting B con un disparo poco después de que los jugadores regresaran de los vestuarios. Parecía que la puesta en acción del Pontevedra iba a ser mejor, pero poco duró lo que no fue más que un espejismo. Los visitantes se plantaron en el césped de Pasarón como si estuvieran en el jardín de su casa. Pudieron explayarse cada vez más y fueron ganando en confianza hasta convertirse en los dueños del partido. Los jugadores de Luisito dieron la impresión de que notaron el cansancio y el rival comenzó a acercarse a la meta de Álvaro Cortés, que fue ganando un protagonismo que seguro que no querría tener. Un centro de Enol que Berto envió fuera fue el primer aviso.

A Luisito tampoco le convencía lo que veía y movió el banquillo. Dio entrada a Jorge Fernández y colocó a Álex Fernández en el lateral izquierdo en un intento de ganar en profundidad. Y durante unos minutos pareció que el Pontevedra reaccionaba. Al menos volvió a tener el dominio del esférico y gracias a ello apareció alguna ocasión. Una doble muy clara fue en el minuto 61. Primero con un lanzamiento de Damiá que despejó Joel con dificultades; el rechazo lo recogió Rufo que, a la media vuelta, lanzó un buen disparo que no cogió portería por poco.

Los últimos veinte minutos fueron de una sensación clara de control por parte del Sporting. Entró al campo Koné, que ya había marcado en el encuentro de la primera vuelta, y fue una pesadilla. A los dos minutos de estar en el césped ya avisó, con una espléndida internada que desbarató Álvaro Cortés con una gran intervención. Comenzaba a brillar el portero del Pontevedra, que poco después salvó el 1-2 con una maravillosa intervención en un uno contra uno con Santamaría, que había recibido un gran balón de Koné.