El covid ralentizó la reclamación de recibos impagados en Pontevedra

Los cargos del Concello por vía ejecutiva cayeron de 5,5 millones en el 2019 a 2,7

Sede principal del Concello de Pontevedra en la calle Michelena
Sede principal del Concello de Pontevedra en la calle Michelena

POntevedra / la voz

Los tres meses de confinamiento de la población entre marzo y mayo marcaron el año 2020. Pese a que la Administración siguió trabajando, la paralización de plazos y la priorización en la atención de la pandemia ralentizó otros aspectos de la vida administrativa. Un ejemplo es la persecución de la morosidad en el Concello de Pontevedra, que se refleja en los cargos por vía ejecutiva (recibos impagados) que fueron trasladados a la empresa que gestiona este servicio de recaudación, Recyges. Si en 2019 se habían comunicado impagos por valor de 5,5 millones de euros -una cifra que supuso el primer descenso en cinco años-, el año pasado el cargo apenas superó los 2,7 millones.

Evidentemente, no es que hubiera menos morosidad, aunque sí se viene registrando año tras año una paulatina mejora en los índices de recaudación voluntaria. Desde el gobierno local de Pontevedra se explica que el covid influyó en dos aspectos en el servicio de recaudación ejecutiva. Por un lado, hubo una paralización de todos los plazos administrativos que duró casi medio año, lo cual afectó a la emisión de recibos y en el traslado e impagados. Y por otro lado, la propia normativa covid obligó a cambiar los ritmos de trabajo en la Administración para dar prioridad a otro tipo de gestiones dentro del propio Concello, más relacionadas con la atención urgente relacionada con la pandemia. De esta forma, se pospuso el envío de algunos recibos impagados a la empresa Recyges.

Así, por ejemplo, mientras se venían enviando siempre más de treinta mil recibos pendientes de cobro (34.868 en el año 2019), el año pasado el Concello solo pasó a ejecutiva 23.652.

Este descenso se hace especialmente apreciable en el caso del impuesto de bienes inmuebles (IBI), que es tradicionalmente el que mayor morosidad genera en el Ayuntamiento de Pontevedra. Si en el año 2019 se habían pasado a Recyges 8.540 recibos pendientes, en el 2020 la empresa apenas gestionó 375 impagos. El hecho de que el IBI esté en período de pago voluntario en el último trimestre del año provocó que, en parte por esos factores-covid ya citados, muchos de los recibos impagados se vayan a cargar en este ejercicio y no en el anterior, según explican desde el Concello de Pontevedra.

Además de esos 375 recibos del impuesto de bienes inmuebles, el año pasado se cargaron a ejecutiva 12.238 de agua y basura; 11.651 del impuesto de vehículos; o 1.237 multas, como valores con mayor presencia entre los impagos.

De esta forma, agua y vehículos coparon la casi totalidad de los cargos a ejecutiva el año pasado. Es de prever que en el resto de tasas e impuestos, en el balance de este 2021 aparezcan los valores pendientes correspondientes al 2020.

Recaudación

Con todo, el ritmo de trabajo no decayó en Recyges, ni siquiera durante los meses de confinamiento. El informe anual refleja que se logró mantener una cifra de recaudación bastante similar a la de ejercicios anteriores. Así, se ingresaron por la vía ejecutiva 3,6 millones de euros. De ellos, un millón correspondía a valores cargados ese mismo 2020 y 1,4 millones a recibos o liquidaciones pendientes del 2019. El resto venían ya de ejercicios anteriores. Por ejemplo, se logró cobrar 262 recibos pendientes desde el año 2006, o 244 que estaban en ejecutiva desde el 2007. Son los valores más antiguos que se cobraron el año pasado.

Con todo, desde el Concello se destaca el buen comportamiento en general de los pontevedreses en cuanto a los períodos de pago voluntario: el índice se sitúa en torno al 90 % en el caso del IBI y del 95 % en lo que se refiere al impuesto de actividades económicas.

El proceso para resolver las deudas puede derivar en embargos de cuentas o salarios

Cuando un ciudadano devuelve o deja de abonar un recibo municipal en período voluntario, se convierte en un moroso con la Administración. ¿Qué sucede en esos casos? Lo primero es que el Concello pasa ese recibo a la vía ejecutiva, es decir, da traslado del mismo a Recyges. Al iniciarse la vía ejecutiva se pone en marcha un procedimiento administrativo que comienza con la notificación a través del correo ordinario del cargo pendiente, y que las notificaciones no entregadas por esta vía se remiten al Boletín Oficial de la Provincia, que publica mes a mes la relación de deudas. El año pasado se cursaron 13.118 notificaciones.

En segundo lugar están las «actuaciones ejecutivas». La Administración local tiene capacidad para iniciar acciones de embargo de cuentas bancarias, de vehículos, de inmuebles o de devoluciones tributarias que correspondan del moroso. El año pasado se recaudaron más de medio millón de euros tras embargarse más de 3.500 cuentas bancarias. Al mismo tiempo, se recaudó algo más de 300.000 euros por embargos de devoluciones tributarias correspondientes a un millar de contribuyentes que mantenían deudas con el Concello de Pontevedra. Además, se notificaron 211 diligencias de embargos de vehículos y 96 de inmuebles, aunque normalmente en estos casos la deuda acaba saldándose antes de hacerse efectivos los embargos.

Además, el Concello de Pontevedra se persona en concursos de acreedores cuando estos afectan a deudores de con la hacienda municipal. A lo largo del año pasado se cobraron a través de este procedimiento judicial algo más de 46.000 euros.

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