El Pontevedra CF se complica aún más la vida en Guijuelo (2-1)

Nieves D. Amil
NIeves D. Amil PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

Pierde ante el colista y pasa a la segunda fase empatado a puntos con el Oviedo

28 mar 2021 . Actualizado a las 16:52 h.

El Pontevedra CF cerró la primera fase de la peor manera posible. Cayó ante el colista y convierte el final de liga en una buena apología de como complicarse la vida sin necesidad de hacerlo. Sabía de antemano que era necesario puntuar para coger algo más de aire en el arranque de una segunda fase de la liga en la que se peleará por la permanencia, una obligación para los granates. Luisito, que siempre recalca que la presión es la que tiene un obrero en paro para alimentar a toda su familia y no un futbolista de Segunda B, planteó sobre el césped del Municipal un once que ya repetido desde que cogió el equipo hace cinco jornadas y también ante el Guijuelo. La estrategia estaba clara, el objetivo estaba marcado, pero el resultado, una vez más, complicó las expectativas del Pontevedra en la que era su última oportunidad moral y deportiva. Pasará de grupo empatado a puntos con el Oviedo, gracias a que el Celta B ganó al Coruxo en O Vao, pero queda tan ajustada la zona alta del nuevo grupo, que no habrá lugar para el error. 

El equipo saltó al Municipal a las doce de la mañana con dificultad para hacer ese juego combinativo que tanto defiende el técnico granate. Y no solo ellos, el Guijuelo, que llega ya desahuciado, no lograba controlar el encuentro. Las ofensivas en el área contraria eran inexistentes y los balones largos eran la única arma que tenían ambos equipos para intentar romper la monotonía en el campo y en el electrónico. El Pontevedra CF empezaba a encontrarse más cómodo cuando ya pasaba el ecuador de la primera mitad. Y fue en ese momento, en una acción tan inesperada como dañina, cuando Kike Pina rompía el equilibrio. Recibía el balón en tres cuartos del campo y de un disparo lejano que parecía evitable, marcó el primero de la mañana. Un bote antes de cruzar la malla confundió a Álvaro Cortés, que ya poco pudo hacer. EL Guijuelo sumaba una vida a una situación crítica. 

La presión de tener que remontar llegó acompañada de más imprecisiones y a punto estuvo el equipo de Luisito de ver como se subía el 2-0 con un disparo de Pino, que confió demasiado en sus posibilidades. Ya no se sabe cuantas veces le ha tocado remontar al Pontevedra CF para salvar el partido. Este domingo era una más en su larga lista. La primera llegada peligrosa de los granates sería a la media hora de juego con un remate de Álex González que se fue por arriba. Poco después lo intentaría Inmanol, pero se llegaría al tiempo de descanso con el marcador y el ánimo en contra. Esos puntos de oro de los que hablaba Luisito la víspera se escapaban en el Municipal de Guijuelo. 

Tras el paso por vestuarios, el técnico granate optó por dar entrada a Jorge Fernández por Oier Calvillo. El equipo mejoró en el centro del campo y logró la igualada con una contra iniciada por Álex González a pase del portero, que continuó con Charles, Rufo y Jorge, quien se topó con Cristóbal GIl, que sin querer marcaba en propia puerta. El inicio de la remontada era ya una realidad y ahora solo faltaba seguir creyendo, al menos estaba amarrado un punto vital.  El partido se abría y había tiempo por delante para cerrarlo. Pero eso significaba que el Guijuelo también presionaba. Primero fue Plá con un remate de cabeza quien lo intentó y poco después, Mounir, que acaba de entrar en el campo, rompía la línea de fondo y otra vez encontraba a Pino bien colocado para rematar desde el área pequeña y subir el 2-1 al marcador. A partir de ahí,el Pontevedra se murió. No fue capaz de liderar de nuevo la remontada y dejó escapar los puntos y el ánimo en un encuentro en el que era obligatorio puntuar. El Pontevedra CF tiene el don de complicarse la vida. Es momento de hacer borrón y cuenta nueva para retomar esta crucial segunda fase de la liga con fuerza.