Pontevedra prevé un contrato único para mantener sus parques forestales

Serxio Barral Álvarez
Serxio Barral PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

El alcalde, MIguel Anxo Fernández Lores, cuando visitó las obras de A Tomba hace un par de meses, en uno de los miradores ahorea dañados
El alcalde, MIguel Anxo Fernández Lores, cuando visitó las obras de A Tomba hace un par de meses, en uno de los miradores ahorea dañados Ramón Leiro

La empresa adjudicataria se encargará de A Fracha, A Tomba y O Pontillón

28 mar 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

En los últimos años, el Concello de Pontevedra ha afrontado una inversión superior a los 1,4 millones de euros en la creación de una red de parques forestales que rodean a la ciudad. En el 2010 se inauguró el primero, en el entorno del embalse de O Pontillón de Castro, que ocupa 50 hectáreas de monte en Verducido; hace un par de semanas se recepcionó el de A Tomba, en Campañó (82 hectáreas); y en breve concluirán los trabajos de acondicionamiento del tercero, el de A Fracha, que ocupa 406 hectáreas en las parroquias de Marcón, Tomeza y A Canicouva.

El concejal de Montes, Alberto Oubiña (BNG), subraya que el objetivo de estos parques es «ofrecer a veciños e visitantes espazos naturais acondicionados e ordenados para usos sociais, como lecer, actividade física e desfrute ao aire libre», al tiempo que impulsar acciones productivas (como plantaciones de olivos y castaños en A Tomba).

Además, Oubiña subraya que la creación de estos parques forestales «non só serve para contar con espazos naturais en perfecto estado, senón tamén para contribuír á prevención de lumes, ao mantemento do equilibrio natural e á redución da pegada de carbono, contribuíndo así á loita contra o cambio climático».

La primera parte del trabajo está hecha. Ahora, el objetivo del Concello es garantizar el mantenimiento de esas 538 hectáreas de espacios forestales acondicionados, y para ello se prevé sacar a concurso un contrato que abarque los tres parques. Oubiña subraya que «o obxectivo é dar continuidade a esa importante inversión que superou amplamente o millón de euros».

En el parque de O Pontillón, estos trabajos de mantenimiento se contratan puntualmente cuando es necesario. Ahora, con la incorporación de A Tomba y A Fracha, se quiere dar un carácter continuado a las labores de conservación de los parques forestales.

La idea es que ese contrato comience a operar el año que viene, para lo que se están perfilando los pliegos de condiciones. Se baraja una duración mínima de tres años, y un coste por encima de los cien mil euros anuales.

La empresa adjudicataria tendrá que asumir «traballos como as rozas en áreas estanciais e en plantacións e camiños, a reposición de planta, o arranxo de camiños e a reposición de infraestruturas». El pliego especificará el tipo de roza que se tendrá que llevar a cabo en cada zona. Por ejemplo, con carácter general se determinará «que nos camiños e nas marxes dos mesmos, nunha franxa de ata dous metros, se poderá realizar roza con medios mecanizados, mentres que a roza nas áreas estanciais se realizará por medios manuais». Estos trabajo deberán completarse «co triturado dos restos da roza para incorporalos in situ ao terreo».

La empresa adjudicataria tendrá que encargarse también «do control e eliminación do rebrote de especies invasoras como a acacia e o eucalipto», así como de la reposición «de aqueles exemplares que non teñan arraigado na plantación orixinal». También «do arranxo dos camiños dos desperfectos ocasionados pola meteoroloxía e o uso continuado», de la apertura de cunetas y pasos de agua en caso de ser necesario; o de la reposición de infraestructuras «como a substitución de peches, mobiliario ou cartelaría».