Madera, chatarra y electrodomésticos copan las visitas al punto limpio de Pontevedra

Serxio Barral Álvarez
Serxio Barral PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

Más de dos mil vecinos hicieron uso de la instalación del polígono de O Campiño

21 mar 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Hace diez años, en junio del 2011, Pontevedra abrió por fin un «punto limpio» en el polígono industrial de O Campiño. Su creación era una vieja demanda de una sociedad cada vez con mayor conciencia ambiental, y llegó con relativo retraso con respecto a otras localidades cercanas. Gestionado por la empresa concesionaria del servicio de limpieza viaria y recogida de basuras, Ferrovial Servicios, la instalación permite a los particulares llevar residuos que no son susceptibles de ser depositados en los contenedores de orgánicos o de reciclaje. El punto limpio garantiza su correcta gestión, que en algunas casos incluye su descontaminación, ya sea para su reutilización o destrucción.

El material que más llevan los pontevedreses al punto limpio es madera, ya sea en forma de muebles o de otros elementos a reciclar. En el 2020 se recibieron nada menos que 61.950 kilos. A continuación, se sitúan pequeños electrodomésticos (37.665 kilos), a los que se suman, dentro de la gama de electrodomésticos, neveras (54 unidades) y lavadoras (16), así como televisores y monitores (414). La chatarra generó 35.062 kilos de residuos trasladados al punto limpio.

Otros elementos con numerosa presencia fueron plásticos (14.950 kilos) y papel y cartón (13.145). Y se recibieron también un total de 262 colchones, que sumaron algo más de nueve mil kilos de residuos; así como más de ocho mil kilos de escombros, siete mil de piezas textiles o 102 sofás.

Será un «centro ambiental»

Ese décimo aniversario que está a punto de cumplir la instalación será también uno de los últimos tal y como funciona actualmente. El nuevo contrato que tramita el Concello obligará a la concesionaria a implantar otro concepto de punto limpio, más moderno y concebido como «centro ambiental». Ampliará la gama de materiales que se aceptan y contará, además de con instalaciones totalmente renovadas, con un «punto limpio móvil» que recorrerá de manera regular las parroquias para evitar desplazamientos de los vecinos para deshacerse de residuos.

Porque hay que subrayar que el punto limpio actual, ubicado en el polígono de O Campiño, recibe habitualmente visitas de vecinos de todos los rincones del municipio. El balance del año 2020 facilitado por la empresa Ferrovial al Concello de Pontevedra apunta a que hicieron uso del servicio 2.184 vecinos. La gran mayoría (1.747) residentes en el casco urbano, que también de la zona rural, con Marcón (118 usuarios), Mourente (79) y Lérez (66) como parroquias más representadas.

Hay que subrayar que el punto limpio es un servicio exclusivo para personas empadronadas en Pontevedra, que en el momento de depositar los residuos en la instalación han de facilitar la matrícula del vehículo en el que ha hecho el desplazamiento, así como el DNI o un recibo de la basura para justificar su residencia en el municipio.

El punto limpio está abierto de martes a viernes de 10 a 14 y de 16 a 19 horas, y los sábados de 9 a 13. Todo el material ha de llegar seleccionado al punto limpio, es decir, no se recogen residuos mezclados en cajas a granel. Además, hay una limitación de peso y volumen asimilables a lo que sería un uso doméstico. Por ejemplo, el tope de escombros de obra son 30 kilos y no se aceptan más de cinco botes de pintura por viaje.

El servicio de recogida de voluminosos retiró 229 toneladas

No todo el mundo tiene la posibilidad de acudir al punto limpio, o hay casos en los que el elemento a retirar no cabe dentro de un turismo de tamaño normal. Para esos casos, el Concello ofrece a través de la empresa concesionaria un servicio «personalizado» de retirada de «elementos voluminosos» que evita el desplazamiento al polígono del Campiño.