Pontevedra sumará 30 millones al presupuesto, que superará los 110

Serxio Barral Álvarez
Serxio Barral PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

Raimundo González Carballo, concejal de Facenda del Concello de Pontevedra
Raimundo González Carballo, concejal de Facenda del Concello de Pontevedra S.B.

El Concello incrementará así el capítulo de inversiones de 12,8 millones a 43,8

12 mar 2021 . Actualizado a las 16:20 h.

Cuando se aprobó el presupuesto municipal de Pontevedra para este año 2021, desde el Concello ya se advirtió de que se trataba de una «primera fase». Gracias a que, con el objetivo de reactivar la economía dañada por la pandemia, el Gobierno central abrió la posibilidad de incorporar remanentes de años anteriores a las cuentas locales, desde Pontevedra ya se anunció la intención de «romper o peto», como afirmó el concejal de Facenda, Raimundo González Carballo (BNG), para incrementar el presupuesto con el fin de inyectar recursos en la economía local.

El edil barajaba entonces que esa «segunda fase» del presupuesto rondaría los veinte millones de euros. Se quedó corto, ya que finalmente las incorporaciones superarán los 30. De los 12,8 millones destinados a inversiones que figuran en el presupuesto aprobado en enero se pasará a 43,8 millones. Así, el presupuesto municipal aprobado en enero, que era de  80,7 millones, acabará superando los 110 una vez que se lleven a cabo las incorporaciones.

González Carballo dio a conocer este jueves los datos de la liquidación del presupuesto del 2020, que registra unos parámetros «moi positivos» y es la que sustenta ese espectacular incremento. Hubo ingresos por 76,7 millones de euros, y gastos por 69,8. El año se cerró con 24,2 millones de remanente y un superávit de 1,7 millones, mientras que la deuda financiera del Concello se situó en 7,9 millones, un 11 % de los derechos liquidados y muy lejos por tanto del tope permitido.

Además, se cumplió la regla de gasto, aunque esta había quedado anulada al suspenderse temporalmente la aplicación de la Ley de Estabilidad Presupuestaria, la ley Montoro, denostada por los ayuntamientos pues limita su capacidad económica al impedir la libre disposición de sus ahorros ya que limita el uso de remanentes y obliga a destinar mayoritariamente el superávit a amortizar deuda.

Esos 31 millones de euros a mayores que se van a incorporar al presupuesto proceden, siguiendo la terminología empleada en enero por el concejal de Facenda, de diversos «petos».

Por una parte, como resultado de la suspensión de la ley Montoro, se incorporarán 14,2 millones de euros procedentes de remanentes. Se sumarán al presupuesto a través de una modificación de crédito en la que ya se está trabajando, ya que es necesario especificar a qué proyectos se destinan y aportar las memorias correspondientes.

La segunda pata de las incorporaciones son 13,9 millones de euros que proceden de créditos dispuestos el año pasado y que se corresponden con obras en ejecución o planificadas. Es decir, son fondos asignados a proyectos concretos y que siguen vivos, desde el nuevo acceso a Monte Porreiro hasta el parque forestal de A Fracha, el gimnasio de la ONCE, el proyecto Edusi de Tomeza, proyectos de alumbrado o la rehabilitación de la antigua escuela unitaria de Os Campos.

Hay que subrayar que contrariamente a lo que sucede con la Xunta o el Estado, si un proyecto presupuestado por el Concello no se ejecuta en el año, no es necesario presupuestarlo de nuevo sino que se puede incorporar mediante resolución de la Alcaldía al siguiente ejercicio. Sería como si se prorrogara la partida de gasto. Es una de las batallas habituales que ha venido manteniendo González Carballo con los diferentes portavoces económicos de la oposición, ya que se esfuerza año tras año en explicar que aunque las inversiones no se ejecuten en el año no se pierden, como sí sucede con los Orzamentos de la Xunta o los Presupuestos Generales del Estado.