El reiterado vertido a la altura de Cocheras abre un nuevo frente entre Pontevedra y la Xunta

Serxio Barral Álvarez
Serxio Barral PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

RAMON LEIRO

El Concello reclama que se acometa una «solución urxente»

11 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Esta misma semana se registró un nuevo vertido a la ría de Pontevedra en Lourizán, a la altura de Cocheras. Se trata de una situación que se repite en el tiempo, especialmente cada vez que llueve con intensidad. El vertido afecta directamente al banco marisquero de Os Praceres, causando el lógico perjuicio a los mariscadores.

El problema es que en este punto se sitúa el aliviadero del colector que va hacia la estación depuradora (EDAR) de Os Praceres, y a raíz de la construcción del nudo de la autopista se redujo la capacidad del mismo a sustituirse unos 300 metros de tubería de 1.200 milímetros por otra de 1.000, mermando su capacidad en un 30 %. Además, esas mismas obras dejaron cerca de 150 metros con pendiente del 0 %, lo que también supuso una reducción del caudal, por lo que se pasó de una capacidad del colector de 1.200 litros por segundo a 530, convirtiendo a este trecho en un embudo. Esto hace que cuando llueve acaba desbordando el aliviadero y llegan a la ría aguas fecales.

De la situación son conscientes tanto el Concello como la Xunta. De hecho, desde el gobierno local se reiteran desde el 2011 los escritos a Augas de Galicia pidiendo que se repare la situación. La Administración autonómica incluyó entre las «obras prioritarias» del Plan de Saneamento de la Ría la sustitución del colector entre Cocheras y la EDAR. Incluso está presupuestado el coste, 3,6 millones de euros y en el citado Plan de Saneamento se especifica que es un proyecto «susceptible de financiación no marco operativo FEDER vixente». Esto es, a través de fondos europeos.

Hasta ahí los hechos. Ahora bien, a raíz del vertido registrado esta semana se ha abierto un nuevo frente de discrepancia entre Concello y Xunta, arrojándose responsabilidades una Administración a otra.

Desde Augas de Galicia se atribuyó el vertido a «un fallo en la red municipal de Pontevedra». Concretamente, se describió que llegó a la ría «a través de una tajea que está conectada a la estación de bombeo de Cocheras y al aliviadero del colector general».

Esta explicación indignó al gobierno local, que acusó a Augas de «alterar a realidade para eludir a responsabilidade da Xunta». La concejala Carme da Silva (BNG), subrayó que la situación «foi notificada a Augas de Galicia en novembro do 2011, en abril, xullo e outubro do 2012 e en xuño do 2015» y atribuyó la responsabilidad a esas obras del nudo de la AP-9.

Desde Pontevedra se insta a la Xunta que «resolva con carácter urxente» la situación, dado que incluyó la obra en el citado Plan de Saneamento y habría disponibilidad económica de los fondos europeos. «É unha obra que non require expropiacións e que se pode executar dunha forma rápida, polo tanto o que lle pedimos é que proceda á contratación inmediata destas obras para a súa execución e resolver o problema», concluyó Da Silva.