La escasez de pulpo propició el segundo mejor año del siglo para la nécora

Acaba la campaña de ese crustáceo en Galicia, y habrá que esperar a julio para comerla otra vez fresca

Subasta de nécora en la lonja de Burela, el pasado día 22 de diciembre
Subasta de nécora en la lonja de Burela, el pasado día 22 de diciembre

redacción / la voz

No por mucho repetirlo pierde vigencia el viejo dicho de «no hay mal que bien no venga». Que se sepa, aún no hay explicación científica sobre los motivos que han convertido al año de la pandemia en el peor de la historia para el pulpo en Galicia. Un serio problema para la flota artesanal que parece ser la respuesta al incremento de las descargas de nécora. Abundó más como suele suceder cuando escasea su principal depredador, el octópodo, opinan Basilio Otero, patrón mayor de Burela y presidente las federaciones lucense y nacional de cofradías; José Antonio Pérez, patrón mayor de Ribeira y presidente de la federación gallega; y José Manuel Rosas, patrón mayor de Bueu y presidente de la federación de pósitos de Pontevedra.

Que parte de las nécoras que no se comieron los pulpos las capturaron los pescadores lo demostraría que el 2020 ha sido el segundo mejor año del siglo en ventas de «un crustáceo decápodo que constitúe unha das especies de maior valor comercial da frota artesanal de Galicia», según la Consellería do Mar. A su Plataforma Tecnolóxica da Pesca han remitido las lonjas datos no definitivos según los cuales entre julio y diciembre se han subastado más de 133.000 kilos, 18.000 más que en el 2019 y 24.000 más que en el 2018. Como puede verse en el estadillo anexo, desde el 2001 hasta ahora solo se superó esa cantidad en el 2017, cuando se comercializaron 149.000. También es provisional la facturación de 2,1 millones en el 2020, solo sobrepasados por los 2,5 del 2017. Quizá por el aumento de la oferta, el precio medio por kilo rozó los 16 euros, similar al alcanzado otros nueve años de este siglo.

Volverán en julio

Esta medianoche, cuando los Reyes Magos se multiplican repartiendo regalos, acaba la campaña iniciada el 1 de julio. Aún será posible comer genuinas nécoras gallegas frescas capturadas con nasas unos días más, pero después habrá que esperar al 1 de julio, cuando se reabrirá la veda.

«Mellor do que se pensaba» ha sido el 2020 de la pandemia para ese crustáceo en A Mariña y su entorno, señala Basilio Otero. «Raro en canto a cantidades, pero con prezos xeitosos, sobre todo no nadal», añade el presidente de las cofradías lucenses.

«Atípico, pero con prezos que non se diferencian de outros anos, aínda que había temor a que o mercado se resentira» por la pandemia, apunta José Manuel Rosas. No solo no disminuyó la demanda sino que durante las Navidades se alcanzaron «prezos históricos» en la nécora y el resto de mariscos.

Comparte esa visión José Antonio Pérez, quien también pone el acento en la «sorpresa polos prezos estupendos» de la nécora y los mariscos, especialmente en las fiestas que ahora acaban.

Otero, Rosas y Pérez han constatado que, al faltar el pulpo, pescadores artesanales de distintos puertos optaron por dedicarse a la nécora. Y ese, unido a una mayor abundancia de ese crustáceo, podría ser otro motivo del aumento de las capturas.

Sobresalen cuatro lonjas

Cuarenta lonjas gallegas comercializaron nécora durante el año recién acabado. Como habitualmente, la oferta se concentró en las más grandes. En la rula de Vigo se subastaron más de 28.000 kilos, en la de A Coruña pasaron de 25.000 y en la de Ribeira sumaron más de 20.000. La Plataforma Tecnolóxica da Pesca sitúa a continuación a la lonja de O Grove, con más de 9.000 kilos, y a la de Burela, donde rebasaron los 8.000. Entre 4.000 y 2.000 kilos se vendieron en Cangas, Bueu, el mercado de Pontevedra, Muros, Cambados, Portonovo, Celeiro, Cedeira y Carnota.

 

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