«¡Tenemos la suerte del principiante!»

María Hermida
maría hermida PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

Ramón Leiro

La fortuna fue esquiva en Pontevedra. Pero en Carrefour se descorchó champán

23 dic 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Dejó cantado, y bien cantado, Pau Donés que «según cómo se mire todo depende». Y esa frase lo resume todo. Porque ayer, como colofón a un 2020 de birria, la suerte fue esquiva en Pontevedra. La comarca apenas logró arañar unos miles euros en premios en el sorteo rey del año -otro cantar son las terminaciones y pedreas, que sí abultaron más-. Cayeron cuatro pellizcos de quintos en Caldas, Ponte Caldelas, Moraña y Pontevedra. Sin embargo, como según cómo se mire todo depende, hubo quien encontró motivos para descorchar champán, reír y brindar. Lo hicieron Andrea e Isabel, que son las dos empleadas de la administración de lotería ubicada en el Carrefour de Salcedo. Descorcharon cava porque vendieron un décimo de un quinto premio, del 43831. Repartieron solo seis mil euros, en un billete, vendido el último día por ventanilla. ¿Y qué? Ellas estaban como si hubiesen dado el gordo. Es la segunda vez que esta oficina reparte un premio en Navidad pese a llevar poco tiempo abierta. Así que las dos, a coro y a pulmón abierto, gritaban: «¡Tenemos la suerte del principiante!».

Isabel y Andrea, con su alegría, pretendían darle una buena patada a un año difícil. Y, de paso, celebrar también lo que supone para ellas ser loteras. Isabel trabajaba limpiando hasta que el año pasado topó este empleo. Y Andrea era camarera antes de llegar a la administración. Están felices con lo que hacen. Hace dos años, en 2018, su administración repartió un pellizco del gordo el 22 de diciembre y ayer les volvió a tocar abrir el cava con un quinto.

«Le vi la sonrisa picarona»

Bastante antes de que ayer la fortuna viajase hasta el Carrefour de San Blas, la suerte hizo una pequeña parada en Caldas y Ponte Caldelas, donde a primerísima hora se supo que les había rozado un quinto premio, el madrugador 86986, que dejó 6.000 euros en un décimo en cada una de estas localidades. En Caldas lo repartió Casa Baltar, un bar restaurante ubicado en la calle Alhóndiga que también es administración y receptor de lotería. Carmen Domínguez, responsable de este negocio, contaba que fue encender la pantalla de la lotería, enterarse de que había salido ese quinto y tener una corazonada: «El número me decía algo, me sonaba. Pensé que era porque termina igual que el prefijo telefónico, en 986, o porque empieza por 86, que es como empieza también el número asignado a esta administración. Pero no. Era que habíamos vendido un décimo de ese número», cuenta con amplia sonrisa. Pasó la mañana, se sucedieron las fotos para los medios de comunicación y las felicitaciones. Pero por el bar no se vio al ganador de los seis mil euros. ¿O sí? «Hubo un cliente que vino y tenía una sonrisa muy grande, muy picarona, de oreja a oreja. Le vi esa sonrisa, me dijo que él había llevado un seis y sospeché que le había tocado a él. Pero no sé yo», comentaba la lotera. Luego, corría a colocar los carteles que indicaban que habían dado un premio y explicaba: «Aquí, en el bar, se sellaron quinielas y demás toda la vida. Pero lotería de Navidad no hace tantos años que vendemos. Es la primera vez que damos un premio en este sorteo y la verdad es que nos hace mucha ilusión», contaba Carmen.