El Concello negocia la compra del convento y la huerta de Santa Clara

Serxio Barral Álvarez
Serxio Barral PONTEVEDRA LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

La operación está muy avanzada y la semana próxima habrá una visita de técnicos municipales al recinto para analizar su estado y concretar su valoración

19 nov 2020 . Actualizado a las 13:09 h.

El Concello de Pontevedra está muy cerca de cerrar la que puede ser una de las mayores operaciones urbanísticas y patrimoniales de su historia: la adquisición del convento y la huerta de Santa Clara. Se trata de un recinto de algo más de una hectárea de superficie ubicado en pleno centro de la ciudad, que está cerrado desde que en septiembre del 2017 las dos últimas monjas de clausura que residían allí fueran trasladadas a Santiago.

El concejal de Urbanismo y de Patrimonio Histórico, Xaquín Moreda (BNG), anunció esta mañana que las negociaciones están avanzadas, que la Orden de las Clarisas (propietaria de la infraestructura) ve «con moi bos ollos» que el convento pase a manos del Concello y que no se convierta en un elemento de especulación inmobiliaria, y que en estos momentos el Ayuntamiento es «o único interlocutor» con el que se negocia la operación.

Para ello el gobierno local está en conversaciones con la Fundación Las Edades del Hombre, una institución que gestiona propiedades de la Iglesia principalmente en Castilla-León y que ha sido designada para cerrar esta operación. Precisamente, el tratar directamente con los representantes de esta fundación ha contribuido a avanzar en la negociación, según afirmó Moreda. «Existe total sintonía», subrayó el concejal.

Desde el Concello no se habla todavía de dinero ni de posible uso futuro del convento, que ronda los 4.500 metros cuadrados de superficie construida y que incluye una capilla que previsiblemente se sometería a un proceso de desacralización, al igual que se trasladarían los restos que hay en el pequeño cementerio en el que eran enterradas las mojas que fallecieron en Santa Clara.

El gobierno local sí tiene claro el futuro de la huerta si se cierra la operación: abrirla al público uniéndola a la plaza de Barcelos, previsiblemente negociando con Patrimonio la apertura de algún acceso el el muro de que la separa de este céntrico espacio público. La huerta tiene más de 8.800 metros cuadrados de superficie, tiene varias zonas diferenciadas y es una de las joyas del recinto que en su día y durante varios siglos acogió a a comunidad de monjas de clausura. 

En cuanto al posible precio de la operación, y partiendo de que el valor patrimonial es poco menos que incalculable, el hecho de que todo el recinto esté declarado como Bien de Interés Cultural (BIC) y que tenga un grado de protección muy elevado no hace sino jugar a favor del Concello, debido a la limitación de usos y de posibles obras de rehabilitación.

Precisamente, la próxima semana está previsto que técnicos del Concello realicen una visita al convento y la huerta para analizar su estado de conservación, estructura y posibles «sorpresas». El informe que elaboren será determinante para valorar económica la operación. 

Descubrimos los secretos del convento de clausura de Santa Clara cerrado desde 2017

Las puertas de Santa Clara reabren durante un día con visitas guiadas

xacobe lamas

El 25 de septiembre del 2017, el convento de Santa Clara cerraba sus puertas y las últimas clarisas que aún vivían en él se trasladaron a la sede de la orden en Santiago de Compostela. Y desde entonces, el edificio se mantuvo clausurado al público. Hasta el día de ayer.

Dentro del programa de la Semana do Patrimonio Invisible, el Concello ha organizado visitas guiadas para aquellos que solicitasen conocer algunos de los tesoros perdidos de la ciudad. Ayer fue el turno del convento, la visita más esperada.

De hecho, el evento tuvo tan buena acogida que, al minuto de abrirse el plazo de inscripción para la visita, ya se habían cubierto todas las plazas. 150 fueron los afortunados que a lo largo de la jornada pudieron acceder al cenobio, mientras que otros 400 quedaron en lista de espera. Todo un éxito, hasta el punto de que el concejal de Memoria y Patrimonio Histórico, Xaquín Moreda (BNG), comentó que le gustaría poder repetir esta experiencia el año próximo.

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