Ence, esencial ante el covid y eslabón clave en el empleo forestal en Galicia

Marcos Gago Otero
marcos gago PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

Ence

El gasto anual en proveedores gallegos asciende a 176,6 millones al años

31 oct 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Ence Pontevedra, a quien Enrique Valero, profesor de la Escola de Enxeñaría Forestal de la UVigo, define como un «eslabón clave» en el empleo forestal en Galicia, también desempeña una actividad esencial en la lucha contra el coronavirus al suministrar celulosa, material necesario para producir muchos productos higiénicos y sanitarios. En el actual contexto de pandemia, por lo tanto, la relevancia de la compañía pastera se ha multiplicado exponencialmente.

En términos laborales, de la biofábrica de Lourizán no solo dependen 5.000 puestos directos e indirectos en toda Galicia, sino que el vicepresidente de la Cámara de Comercio, Eduardo Barros, la ha definido como «la única industria que le queda a Pontevedra a nivel comarcal». Para ahondar en la relevancia laboral y estratégica de Ence, La Voz de Galicia ha reunido a algunos de los representantes más destacados del sector, en el marco del Plan Social de Pontevedra que impulsa la compañía pastera.

Informe sobre el impacto

Un estudio realizado el año pasado por el grupo de investigación que dirige Valero en el campus universitario pontevedrés concluyó que cerca de 5.100 personas «trabajan en Galicia de manera directa, o directamente relacionada, en los procesos de transformación de Ence Pontevedra». Más de 800 de estos puestos de trabajo pertenecen a los municipios de Pontevedra, Marín y Poio.

En Galicia, las actividades de Ence son de dos tipos principalmente: las realizadas en los procesos de transformación de la biofábrica de Lourizán y las relacionadas con la silvicultura del eucalipto en masas propias o conveniadas con propietarios particulares.

Asimismo, de este total de 5.100 empleos, 2.073 corresponden exclusivamente al sector forestal, «cifra que representa aproximadamente el 30 % de los empleos existentes en Galicia en el sector de la silvicultura y la explotación forestal». El resto se distribuye en distintos sectores, entre los que tiene especial relevancia el transporte de activos y mercancías.

Además, «es muy robusto el volumen de tráfico marítimo de pasta a través del puerto de Marín», los talleres de venta y reparación de maquinaria y la hostelería por los miles de menús vinculados a los distintos segmentos de actividad ligados a esta cadena de producción y transformación.

«Volumen ingente de madera»

El informe de Valero precisa que «Ence absorbe un volumen ingente de madera de Galicia, aproximadamente 3,2 millones de metros cúbicos, que requiere de procesos de vías de saca, tala, desembosque, acopio, transporte y otros trabajos colaterales». De este volumen total, la factoría pontevedresa consume 1,7 millones de metros cúbicos, mientras que el resto se destina a Navia. A un precio cercano de entre 25 y 30 euros por tonelada, la actividad de la compañía supone una importante fuente de ingresos a los pequeños propietarios de montes que producen y venden madera, y a muchas empresas que la trabajan y la llevan hasta la fábrica. En conclusión, Valero resalta que «cerca de doscientos millones de euros son transferidos directamente desde la empresa al medio rural gallego, más de la mitad a los propietarios forestales».

Abundando más en las cifras, que permiten sopesar mejor el impacto económico de la compañía pastera, Valero recuerda que Ence en Pontevedra destina 176,6 millones de euros en sus proveedores, especialmente en materias primas y servicios. En este sentido, esta empresa aporta desde Lourizán al PIB autonómico 459,4 millones de euros, un 0,82 % del total. Si esta cifra se traslada a Pontevedra el resultado es que supondría el 28,16 % del PIB del municipio.