Pontevedra se despide de las fiestas del verano de la pandemia

Conciertos de pequeño formato, pasacalles y fuegos artificiales fueron los ejes del programa


Pontevedra / La Voz

Pontevedra dice adiós, con una tarde de lluvias más propias de abril que de agosto, a las fiestas de la Peregrina más atípicas que se recuerdan como consecuencia de la pandemia del coronavirus, que ha alterado profundamente el día a día de todos los españoles y, como no podía ser menos, de sus programas de festejos. Concello y asociaciones se esforzaron, no obstante, por dar a la ciudad unos mínimos posibles de diversión y ambiente festivo con una programación que comenzó el pasado sábado 8 y remató este domingo 16. El pregonero de estos festejos fue Pepe Solla, que habló para los vecinos desde el palco de la Alameda, en vez de la Praza da Pedreira y el balcón de Mugartegui. En la Alameda es más fácil poder asegurar la distancia social de los asistentes.

En el programa de festejos destacaron los pasacalles y las visitas de los gigantes y cabezudos por las calles de la ciudad, así como las actividades para niños de Ven Trebellar nas Peregrinas, la iniciativa cultural Xeiras das Artes, Vai de Música y la oferta de espectáculos de Pontevedra Máxica. Además todos los días hubo tres conciertos simultáneos en distintas plazas y parques públicos de la ciudad del Lérez. La pandemia no impidió que se lanzasen los fuegos artificiales de las fiestas, pero en vez de hacerlo desde As Corbaceiras, esta vez se diversificó su ubicación. Otras citas habituales del agosto pontevedrés como las corridas de toros y las noches de peñas, el baile del Liceo Casino y la procesión de la Peregrina tuvieron que suspenderse, pendientes de que las circunstancias sanitarias permitan retomarlas el próximo verano. 

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