Más de cien años de diferencia entre las infraestructuras de la red de agua

El depósito de San Mauro, que diseñó Alejandro Sesmero, está en uso desde 1886


Pontevedra / La voz

Pontevedra tiene una red de abastecimiento de agua que, desde el punto de vista de la eficiencia, presenta unos resultados excelentes. Lo son por dos factores. Por un lado, porque apenas el 3,6 % del agua que entra en la red -alrededor de cuatro millones de metros cúbicos que llegan cada año a la estación potabilizadora- se pierde en fugas a lo largo de la red. Y, por otro lado, por la reducción del consumo energético que supone llevar el agua corriente a Pontevedra y a varios municipios del entorno: se pasó de los 3,8 millones de kilovatios que se consumían en el 2010 a 1,8 millones el año pasado.

Ahora están en marcha obras de ampliación de la red que permitirán en los próximos dos años pasar de 1.971 a 3.886 viviendas del rural conectadas al servicio, además de las 32.000 que hay en la zona urbana. Para lograrlo, se instalarán 153 kilómetros de nuevas tuberías por seis parroquias.

Y en esa extensa red cobran una especial importancia los depósitos de agua que hay diseminados por varios puntos de la zona rural de Pontevedra. Hoy en día son ocho y está proyectado ya un noveno depósito que se construirá en Valadares (Marcón). Esta red de almacenamiento de agua para nutrir a la red presenta una interesante curiosidad: utiliza tanto infraestructuras de última generación -los más recientes se construyeron en el 2015- con una instalación que cumplió ya 134 años y sigue en uso. Se trata del depósito de San Mauro, que fue proyectado por Alejandro Sesmero y que continúa formando parte activa de la red. Con capacidad para albergar mil metros cúbicos de agua, este antiguo depósito se sigue empleando para bombear agua a parte del polígono de O Campiño, al hospital Montecelo y a Príncipe Felipe.

Es quizás el elemento más singular de la red de depósitos de agua municipal, que este jueves fue noticia por el anuncio de que en breve se acometerán obras en el mayor de ellos. La empresa concesionaria, Viaqua, invertirá 545.000 en la impermeabilización del depósito principal de la estación potabilizadora de Couso. En funcionamiento desde 1988, este aljibe tiene una capacidad de 15.000 metros cúbicos de agua. Para hacerse idea de la magnitud de este depósito, basta comparar sus medidas con las de una piscina olímpica: si la instalación olímpica tiene 50 metros de largo por 25 ancho y 2,7 de profundidad, el depósito en cuestión tiene la misma longitud, 50 metros, pero 46,5 de ancho y 6,9 de profundidad.

Para llevar a cabo esas reparaciones necesarias para evitar fugas y filtraciones será necesario vaciarlo por completo, lo que sin duda dará lugar a una imagen bastante insólita y difícil de ver en condiciones normales, ya que el depósito está permanentemente lleno. Pero a pesar de que las obras vayan a inutilizar esta instalación durante unos cuatro meses, la estación potabilizadora no dejará de funcionar en ningún momento y seguirá nutriendo agua a la red permanentemente. Lo hace un ritmo de mil litros por segundo, agua se va repartiendo por los depósitos distribuidos en la red municipal.

Estos suman una capacidad de 41.580 metros cúbicos de agua almacenada. O lo que es lo mismo, permitirían abastecer durante tres días ininterrumpidos a Pontevedra y a los municipios limítrofes.

En la propia planta potabilizadora, además del que se va a reparar hay un segundo depósito construido en el 2015 que puede albergar 12.500 metros cúbicos. También en Lérez funcionan otros dos aljibes más pequeños: uno en O Castelo (80 metros cúbicos), y otro en las cercanías del centro salud (6.000 metros cúbicos). Este ultimo es también casi centenario, pues entró en servicio en 1928. Existe el proyecto de convertirlo en «museo del agua».

La red tiene otros depósitos en el polígono de O Campiño, de 3.000 y mil metros cúbicos, a los que llega el agua bombeada desde el de San Mauro. Y por último, hay otro en Castrosenín (Mourente), que se construyó en el año 2015 en el marco del convenio con Acuaes y alberga tres mil metros cúbicos.

La red municipal se completará con el de Valadares, que costará en torno a tres millones de euros y albergará hasta 3.000 metros cúbicos. Su construcción la asume Viaqua como parte de las inversiones contempladas en el contrato suscrito en septiembre del 2018.

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