«O temor da xente é que o consultorio médico se vaia para non volver máis»

Vecinos de Ponte Sampaio dicen que están dispuestos a salir a la calle para recuperar un servicio básico


pontevedra / la voz

El malestar es grande en las parroquias de Ponte Sampaio y A Canicouva, en Pontevedra, después de que el Sergas decidiera cerrar, el pasado 11 de mayo, el consultorio médico. La Administración sanitaria, que aseguró la semana pasada que está estudiando una alternativa para estos ciudadanos, clausuró el centro de Ponte Sampaio argumentando que no permite garantizar la atención sin riesgo para personal y pacientes al no poder hacer un triaje en la entrada ni mantener dos circuitos diferenciados de covid y no covid.

Las razones no solo no convencen a los afectados, ya organizados en una plataforma vecinal que ha reunido 610 firmas en un día, sino que los enfada todavía más. «O temor da xente é que o consultorio se vaia para non volver máis», afirma Víctor Cal, convertido en una especie de portavoz. No por gusto, dice, pero «alguén o ten que facer». Víctor, de 37 años y que trabaja en una empresa de prevención de riesgos, alude a la situación en su casa, algo que comparten muchas familias: «Meus pais non conducen e antes podían ir ao médico andando. Agora hai que levalos ao ambulatorio Virxe Peregrina en coche». Esos 13 kilómetros traen de cabeza a los vecinos, ya que la alternativa es el coche particular, para el que lo tiene y aparcar en Pontevedra, o pagarse un taxi.

El pequeño consultorio de Ponte Sampaio estaba atendido por un médico y un enfermero y era una buena solución para consultas, controles de sintrom o curas, tan habituales en los mayores. Sofía Pérez, mariscadora de 47 años, insiste en que ir a la ciudad no es una solución «con personas mayores que apenas se mueven». Ella no sabe si el consultorio se puede ampliar o qué alternativas estudia el Sergas, pero sí tiene claro que la parroquia está unida y dispuesta a salir a la calle si hace falta. «En cuanto se levante el estado de alarma, y si esto no se arregla antes, nos van a tener a la puerta del consultorio todos los días». Sofía tiene una tía dependiente y el enfermero del consultorio la fue a ver a casa. «Tiene que ir y venir a Pontevedra, no tiene sentido cuando ya estaba aquí».

Héctor Pérez trabaja en una empresa de alimentación y tiene 47 años. Es de los vecinos más críticos. Sostiene que si hasta ahora, ya iniciada la pandemia, el consultorio sirvió tiene que seguir haciéndolo. «La gente aprendió a ir con cita y a su hora para que no hubiera aglomeraciones. Pero no se puede dejar a una población sin médico. Al médico no se va de fiesta», remacha. Para este hombre el covid es solo una disculpa para recortar servicios. «Con más personal lo solucionan», recalca Héctor, que también echa en cara al Sergas que pusiera «un cartelito en la puerta y no avisara del cierre».

Las dudas de los vecinos también se refieren a la jubilación, este verano, del enfermero del consultorio. Desde la plataforma vecinal instan a la Administración sanitaria a buscar una solución cuanto antes. «Din que isto é temporal. Pero temporal ata cando, porque non vai haber vacina ata o ano que vén», señala Víctor, que apunta dos posibles alternativas: el centro cultural para atender a pacientes con sospecha de covid, y la ampliación de la plantilla del consultorio para atender mañana y tarde.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

«O temor da xente é que o consultorio médico se vaia para non volver máis»