Pontevedra empieza a recuperar la calle

La tímida apertura de la hostelería se compensa con un arranque masivo del comercio


pontevedra / la Voz

Las calles de Pontevedra ya huelen a vida. El paso a la fase 1 ha impulsado ese cambio de imagen que da tener buena parte de los negocios de la ciudad abiertos. Aunque las estimaciones de la Asociación de la pequeña y mediana empresa (Aempe) no dan una apertura superior al 60 %, las calles han amanecido con un sentimiento distinto al de hace una semana cuando los comercio solo podían atender con cita previa. Ayer subieron la verja con una aparente normalidad, en cuanto a la forma, pero con restricciones exigentes en el fondo. «Nosotros tenemos un cliente cada diez metros, hay un máximo de cuatro personas dentro de la tienda», reconoce Estefanía Ruiz, de El Baúl de Veva, en Cruz Gallastegui, que la semana pasada no abrió porque no creía que las medidas de entonces fueran las adecuadas. «Ahora tengo un generador de ozono, las pautas en el escaparate y una mesa con gel en la entrada», explica. Esa misma normalidad la corrobora Pilar González, que regenta una tienda de lencería en Virxe do Camiño. Ayer era difícil poder hablar con ella, su tiempo era para las clientas después de dos meses cerrada. «Estoy sorprendida y muy contenta con la acogida, la mayoría son clientes habituales. No se puede entrar sin mascarillas y hay que echarse el hidro alcohol en las manos», comenta Pilar González.

Esa imagen de aparente normalidad que da el comercio contrasta con la de los locales de hostelería. Aunque las terrazas ya empiezan a formar parte del mobiliario urbano, todavía son muy pocos las que optaron por abrir en la fase 1 de la desescalada. El alcalde de Pontevedra, Fernández Lores, y el concejal de Deportes, Tino Fernández, quisieron dar ejemplo y se tomaron un café a media mañana en el Club del café en señal de apoyo a los establecimientos. Si había alguien feliz ayer era Rosana González, que inauguró su negocio un día antes de que se declarase el estado de alarma. Contaba los minutos para que llegase este lunes. «La gente está muy animada, necesitábamos este paso a la normalidad, yo estoy feliz de poder abrir», comenta Rosana. El presidente de Aempe, José María Corujo, espera que la tímida apertura de este lunes se vaya animando a lo largo de la semana. Por el momento solo han sido los autónomos los primeros en incorporarse, mientras sus plantillas continuaban en ERTE, pero en Aempe constatan muchas llamadas para empezar a incorporar a sus trabajadores, lo que abre, en su opinión, una puerta a la esperanza. Y es que hasta las inmobiliarias de la ciudad han tenido una apertura de ajetreo en un día en el que solo tres hoteles de la ciudad han empezado a trabajar.

Situación similar en Sanxenxo

En Sanxenxo, más de la mitad de los comercios estaban cerrados, a la espera de adaptarse a las nuevas normas de aforos y de seguridad, mientras en los que estaban abiertos se recordaba la obligación de esperar a que salieran los clientes que estaban antes dentro para evitar llenar el lugar.

Isolina Otero es propietaria de Radio TV Crespo, un céntrico local que lleva 32 años abierto. «Esto es tremendo, no recuerdo nada igual, la gente anda con miedo». En su caso, el cierre no fue total, porque «tenemos la ventaja de que como reparamos servicio técnico, llaman para avisos y con eso fuimos manteniendo un poquito». Abrieron el lunes pasado con cita, pero admite que «hay muy poquita gente». Este comercio tiene siete trabajadores, que por ahora, consiguieron mantener en la empresa.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Pontevedra empieza a recuperar la calle