Por cada vecino que perdió el rural en la última década, el casco urbano ganó tres

Aunque Pontevedra cerró el 2019 con la cifra récord de 84.827 habitantes, las parroquias caen por debajo de los veinte mil


Pontevedra / La voz

El análisis de la evolución del padrón municipal a lo largo de las última década no deja lugar a dudas: la sangría del rural es incesante y contrasta con el crecimiento del centro urbano, que es el responsable de que Pontevedra vaya casi siempre contracorriente y gane habitantes, al contrario de la inmensa mayoría de municipios gallegos.

El dato del padrón a 31 de diciembre es contundente: 84.827 inscritos, de los que 64.975 residen en la zona urbana y 19.852, en las parroquias del rural. Y ojo a esta última cifra, porque constata que por primera vez en mucho tiempo las parroquias no alcanzan los 20.000 habitantes (el último dato facilitado desde el Concello, correspondiente al 2018 arrojaba un saldo de 20.028 habitantes en las parroquias).

Pero es que si se analizan los datos con perspectiva, el resultado es todavía más claro. En el 2010, hace justamente una década, Pontevedra tenía 82.622 habitantes, que se repartían entre 61.672 en el casco urbano y 20.950 en el rural. Es decir, que en estos diez años, mientras las parroquias han perdido 1.098 empadronados el centro ha ganado 3.303. O lo que es lo mismo, por cada habitante que ha perdido la zona rural desde el año 2010, el centro ha ganado tres.

 Porcentualmente, el peso del rural en el padrón municipal Pontevedra ha caído dos puntos en estos diez años, del 25,3 % al 23,4 %.

En cifras absolutas, las parroquias que han sufrido mayor pérdida de habitantes son las dos más pobladas: Lourizán y Marcón. La primera perdió 148 habitantes en diez años, y la segunda, 168. Porcentualmente, la caída población se deja sentir más en parroquias pequeñas como Bora (perdió el 9,7 % de su población desde el año 2020), Santa María de Xeve (8,9 %) Santo André de Xeve (7,8 %) o Verducido (7,7 %).

Mourente, donde el número de habitantes apenas cayó un 0,8 %, Campañó (2,7 %) y Ponte Sampaio (3,3 %) son las parroquias que menos han acusado el descenso del padrón en esta última década.

Frente a estos datos referidos al área rural, el ámbito urbano de Pontevedra mantiene una linea claramente ascendente en la última década, con la única salvedad del año 2013, cuando perdió, según el padrón municipal, cuando perdió 38 habitantes. En el resto de ejercicios, desde el 2010, ha ido ganando población año a año.

Franjas de edad

Si analiza la población del municipio por tramos de edad, el principal dato negativo es que cada vez hay menos niños. Los menores de 4 años pasaron de 4.202 hace diez años a 3.101 a finales del 2019. Esta linea descendente contrasta con la de los mayores de 66 años: 14.243 en el 2010 y 16.695 en la actualidad.

Un total de 13.841 pontevedreses tienen de 0 a 17 años; hay 15.269 entre 18 y 35 años; 21.210 tienen de 36 a 50; y 17.812 se sitúan en la franja d edad entre 51 y 65 años.

Por sexos, las mujeres siempre han superado en numero a los hombres. El padrón municipal cerró el año 2019 con 44.532 mujeres frente a 40.295 varones.

Los extranjeros superan por primera vez el 5 %

El municipio de Pontevedra cerró el año 2019 con un total de 4.464 extranjeros empadronados. La cifra supera por primera vez el 5 % del total de la población inscrita en el municipio. Venezuela (con 501 oriundos empadronados en Pontevedra) acompaña a Portugal (466), Marruecos (461), Brasil (458) y Colombia (401) como países más representados en la ciudad del Lérez. Además, Rumanía, Italia, China, Senegal, Argentina, el Reino Unido y la República Dominicana superan también el centenar inscritos. Además, hay otros veintiocho países con más de 10 compatriotas empadronados en el municipio.

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