¿Qué hacer si los hijos rompen cosas o agreden e insultan a sus padres?

Ana Barcala PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

Roberto Antón Santiago, coordinador de la Fundación Meniños
Roberto Antón Santiago, coordinador de la Fundación Meniños CAPOTILLO

La Fundación Meniños implanta un plan de trabajo en el que el primer paso es desvelar la situación de violencia

04 feb 2020 . Actualizado a las 10:02 h.

Cada vez son más frecuentes los casos familiares en los que menores de 14 años agreden e insultan a sus progenitores, rompen objetos para chantajearles y generan un ambiente violento en sus hogares. Un nuevo tipo de violencia que ha crecido de forma exponencial desde el año 2010, según los datos que maneja la Fundación Meniños, que acaba de implantar un programa pionero para resolver este tipo de conflictos, con los que llevan años trabajando de forma individual. Ahora lo harán en grupos en los que los niños y las familias abordarán por separado nuevos hábitos de comportamiento.

Los servicios sociales municipales o la unidad de salud mental infanto-juvenil de A Parda son las dos vías por las que las familias con este tipo de problemas llegan a la Fundación Meniños. Su coordinador, Roberto Antón Santiago, asegura que la filioparental es un nuevo tipo de violencia, que inicialmente las familias ocultan, por vergüenza, «como ocurría hace unos años con los malos tratos». Por ello, el primer paso es reconocer la existencia del problema y después pedir ayuda. Porque la intervención precoz contribuye a reconducir con éxito conductas que se consolidan cuando el menor supera los 14 años. «Cuando trabajamos con chicos de 16 o 17 años es todo más complicado porque ya tiene normalizada esa forma de expresarse en el mundo». Aunque Roberto Antón Santiago insiste en que en Pontevedra se trata de casos residuales también asegura que es necesario abordarlo de forma específica para conseguir un freno a la escalada registrada en los últimos años. De ahí este plan piloto inspirado en un programa del Concello de Vitoria.

Roberto Antón: «No hay que confundir la rebeldía natural de la adolescencia con una conducta inapropiada en niños»

El coordinador de la Fundación Meniños, Roberto Antón Santiago, aclara que la violencia filioparental nada tiene que ver «con la rebeldía natural de la adolescencia», etapa en la que los jóvenes tienden a cuestionar la autoridad paterna excediéndose a veces en el uso de un lenguaje inapropiado. «Estamos hablando de niños de 10 años que chantajean a sus padres, que les pegan y que les faltan al respecto», y de unos padres «que siempre perciben la magnitud del problema».

Meniños coordina en Pontevedra un programa de Atención Familiar en el que atendieron a 59 menores de 14 años entre 2004 y 2018. El 40% de los casos se produjo en familias monomarentales, en las que las madres asumen en solitario las cargas familiares y las compatibilizan con jornadas laborales largas. «La falta de una supervisión adecuada puede ser una de las causas del problema», explica Roberto Antón Santiago. En un 54% de los casos los menores provienen de familias con antecedentes de violencia machista. «Los niños interiorizan ese comportamiento y lo reproducen». También hay un alto porcentaje de niños que presentan una alteración psicológica. Pero también hay un porcentaje de cosas que se dan en familias normalizadas y con un nivel educativo alto. «Es un problema, como ocurre con otro tipo de violencias, que no puede encajarse en un determinado tipo de perfil. Tiene más que ver con hábitos y comportamientos inadecuados».

«Los niños necesitan afecto, cariño y límites para autorregularse»

Por ello, en el plan piloto que coordinará Meniños con el impulso de la Concejalía de Benestar Social que dirige la socialista Paloma Castro harán un trabajo específico con las familias para que modifiquen hábitos. «Los niños necesitan afecto, cariño y límites para aprender a autorregularse y compensarse».

Los datos que maneja Meniños hasta el momento hablan de un 50% de casos en los que las niñas que protagonizan episodios de este tipo de violencia con sus padres tienen relaciones de pareja conflictivas y de ellas, el 66% consumen sustancias estupefacientes.

Sin embargo Roberto Antón Santiago confía en que a este plan piloto, para niños de entre 10 y 14 años, se sumen familias alejadas de este perfil, que detecta ya la existencia del problema y deciden abordarlo a tiempo.

Los que se decidan a hacerlo pueden contactar con la Fundación Meniños a través del correo adolescentes.pontevedra@meninos.org o través de los números de teléfono 986 850 156 o 678 754 933.