Vendiendo centolla bajo el diluvio

Una intensa gotera enfadaba ayer a las placeras de Pontevedra; urdieron un apaño para poder trabajar


pontevedra / la voz

La moda de colgar paraguas abiertos hacia arriba en las calles, plazas y demás se extiende por todos lados. Y ayer parecía que había llegado al mercado de abastos de Pontevedra, donde del techo también colgaba una sombrilla de plástico transparente con la copa hacia arriba. Pero no. En este caso, no se trataba de ninguna floritura ornamental. Resulta que había una gotera intensa y que para recoger el agua se colocó ese paraguas. Aunque de poco servía el remedio porque, de vez en cuando, mientras se vendían centollas o cigalas, un chorro de agua refrescaba la cabeza de algún cliente o de una placera en pleno trajín. El cabreo de unos y otros era notorio.

Las placeras daban su versión del asunto: «Leva uns meses habendo una goteira que ven do piso de arriba. Ao primeiro non caía moita auga e estiveron arranxando o problema pero dende hai uns tres días empezou a caer e xa non para. É vergonzoso que cheguen os clientes e isto estea así», indicaba una de las placeras afectadas. La mujer reconocía que los fontaneros habían estado trabajando en la plaza, pero a media mañana de ayer aún no habían dado con el problema. Así que le tocaba despachar el marisco con un ojo pendiente en el paraguas. Cada poco tiempo, vaciaba la sombrilla para evitar los chaparrones sobre los clientes.

«Tienen línea directa conmigo»

La concejala que se encarga de la plaza, la socialista Yoya Blanco, estaba ayer al tanto del aguacero de plaza. E indicaba lo siguiente: «Las placeras tienen línea directa conmigo, muchas de ellas me llaman directamente cuando tienen algún problema y yo les agradezco que así sea. En cuanto a la gotera, estuvimos encima del problema desde el primer momento pero lo cierto es que había mucha agua acumulada y probablemente sea esa la que está cayendo ahora. De todas formas, los fontaneros volverán a acudir a la plaza las veces que sea necesario. Ocurre lo mismo que en una casa particular, que cuando aparece una fuga de agua a veces no es fácil dar con el problema. Pero se está en ello».

Blanco insistió en que quiere tener permanente contacto con las placeras y aludió a una reunión «muy fructífera» que mantuvo con ellas en las que abordaron cuestiones de diversa índole. Además, Blanco considera que tanto la parte de abajo de la plaza como la de arriba se merecen el mismo trato por parte del Ayuntamiento y quiere que esa igualdad se note en todo. Así, anuncia ya que la decoración navideña será pareja en ambos pisos. Y dice que sorprenderá a todos. En breve podrá verse y disfrutarse.

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