El hombre de la casa que llegó sin hacer mucho ruido

a.d. PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

agencia LOF

22 oct 2019 . Actualizado a las 09:11 h.

Luismi Areda llegó al banquillo del Pontevedra casi sin avisar. Una interinidad casi indefinida le convirtió, sin hacer ruido, en entrenador del equipo granate por más de temporada y media.

Las dudas sobre él al comienzo no fueron pocas, todas apoyadas en su aparente falta de experiencia en la categoría al ser promocionado al primer equipo desde el juvenil de División de Honor luego de un amplio periplo por diferentes equipos de la Regional Preferente. Su conocimiento de la casa como jugador y el gran trabajo en la base le brindaron la esperada oportunidad.

Debutó un 7 de enero en Pasarón al Celta B, equipo que conocía bien y en el que dio sus primeros pasos como técnico. El resultado fue de empate a uno y a partir de ahí, y a pesar de perder contra el Rápido de Bouzas la semana siguiente, lo que parecía un pequeño romance con el primer equipo, se convirtió en relación estable.