«Venía con un grano y salí con cáncer»

Cristina Pintos superó un tumor de mama y ahora colabora como voluntaria de la asociación Adicam


pontevedra / la voz

Cristina Pintos dice no ser ejemplo de nada, pero se hizo voluntaria de la Asociación de Diagnosticad@s de Cancro de Mama (Adicam) tras acabar su tratamiento contra un tumor. Antes de eso, en el 2017, la vida de esta funcionaria de Pontevedra se enfrentó a un diagnóstico de cáncer. Tenía 56 años. Todo empezó en una revisión ginecológica. «Me detectaron algo que degeneró en la supuración de un pecho. Al principio no le di importancia, hasta que supuró sangre. Mi ginecólogo me dijo que había que quitar ese quiste. La biopsia confirmó que era cáncer de mama», relata.

Todo fue muy rápido. «En junio del 2017 me operaron. Pasé por una cirugía y por 33 sesiones de radioterapia, pero en octubre ya estaba trabajando», cuenta. Cristina explica que tuvo suerte porque el suyo era un tipo de tumor sin metástasis. «Estaba encapsulado, en un conducto de la leche. Afortunadamente no necesité quimioterapia».

Ella es de las personas que piensan que la actitud ante la enfermedad no cura, pero sí es muy importante. «Yo me decía, ‘mira filliña, sal a la calle, ponte monísima, arreglada y no des pena’. Fue duro, pero en mi casa no se dramatizó». Reconoce también que afrontar la radio en verano es mejor que en invierno. «La luz del sol ayuda. Iba al Meixoeiro en un coche descapotable de mi hijo con mi marido. El trato y la privacidad del personal sanitario fue exquisito».

¿Hoy está curada? «Nunca se está curada de un cáncer hasta los diez años. Pero llevo una vida normal con mis revisiones anuales, que incluyen una mamografía y un análisis completo, y un tratamiento hormonal de pastillas, que tiene como efectos secundarios dolor en las articulares, manos y rodillas, y cambios de humor».

Asegura que el cáncer «está ahí» y que esa palabra impacta la primera vez que se escucha porque es «una plaga». «Fíjate, yo venía con un grano y salí con un cáncer. Me ayudó que el médico me dijera ‘De esto no tes vas morir’. Pero el miedo nadie te lo quita y eso que yo soy una mujer de temperamento, de tener una actitud positiva, luchadora y de no dar pena».

¿Y cómo y por qué llegó a Adicam?, se le pregunta. A Cristina la asociación ya le sonaba por su afición y la de toda su familia al balonmano. «Cuando mis hijos jugaban en Cangas íbamos a verlos. Había que ver a aquellas mujeres con el bombo... Me caen bien, es gente peleona, unas bravas do país, que se dice». Cuando había acabado el tratamiento se enteró por el periódico de que Adicam iba a abrir una sede en Pontevedra. Y allí se presentó con su marido. «Creo que fui de las primeras. Por mi trabajo no es que pueda hacer mucho, pero sí alguna gestión, aportar ideas y poco más. Son encantadoras y hacen una gran labor. En la ciudad la AECC no necesita voluntarios, pero Adicam sí», sostiene esta mujer viajera y amante de la lectura y la música clásica.

Más de 50 casos confirmados en seis meses en la provincia gracias a la detección precoz

El programa de detección precoz del cáncer de mama exploró entre enero y junio de este año a un total de 30.478 mujeres de 50 a 69 años de la provincia de Pontevedra. Esa cifra supone un 80,48 % de la población diana del programa. De esas 30.478 mujeres, 1.031 fueron posteriormente remitidas a una unidad de diagnóstico y tratamiento para completar pruebas, que confirmaron en 53 casos un cáncer de mama.

En el municipio de Pontevedra, el programa exploró en el primer semestre del 2019 a un total de 2.550 mujeres, un 82,74 % de la población diana. De esas 2.550 mujeres, 79 fueron posteriormente derivadas a una unidad de diagnóstico y tratamiento. Las pruebas arrojaron 11 tumores malignos.

El programa que gestiona la Dirección Xeral de Saúde Pública e Planificación de la consellería cuenta con unidades de exploración en el centro de salud de A Parda, en Pontevedra, en el Hospital do Salnés, en Vilagarcía, y en la Casa do Mar, en Vigo, done se realizan las pruebas mamográficas. También dispone de unidades de evaluación radiológica, que centralizan la lectura de las mamografías, y de unidades de diagnóstico y tratamiento, que están integradas por las consultas de Cirugía y Ginecología de los hospitales públicos de la red del Sergas.

Sanidade hace hincapié en que el diagnóstico precoz aumenta hasta el 90 % las posibilidades de curación, porcentaje que sobrepasa el 95 % cuando el diagnóstico se realiza antes de que el cáncer se haga invasivo.

Tengo cáncer de mama, ¿y ahora qué?

U. Rodríguez

Hay tres patas fundamentales que, junto con el tratamiento médico, son primordiales a la hora de afrontar la enfermedad

El 90 % de las mujeres con cáncer de mama continúan vivas cinco años después del diagnóstico. En lo que va de 2019 se han producido 32.536 nuevos casos en España. Para prevenirlo y ayudar a superarlo son imprescindibles unos hábitos de vida saludables. 

«Hay tres pilares básicos que, junto con el tratamiento oncológico, ayudan a las personas a tener más probabilidades de sobrevivir a un cáncer: la alimentación, el ejercicio físico y la gestión del estrés», explica Miriam Algueró, directora y fundadora de Avivate, una escuela de pacientes virtual que pone a disposición de todos los enfermos material para aprender a mejorar su calidad de vida y potenciar los efectos del tratamiento médico. 

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