¿Hacen falta más enfermeros?

Cristina Barral Diéguez
cristina barral PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

Ramón Leiro

En las listas de contratación apenas hay personal del que tirar. Los eventuales niegan que se deba a la preparación de la ope y ponen el acento en las condiciones laborales

26 abr 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Los datos son oficiales. Esta semana en la lista de contratación de enfermeros del área sanitaria de Pontevedra había 707 profesionales. De ellos, 104 son interinos y 325 están en suspensión de llamamientos -una situación que solicita el afectado por diversos motivos y que conlleva la suspensión de empleo y sueldo pero sin penalización en la lista-. De los 278 restantes que estarían disponibles para trabajar, efectivamente solo había una persona de la lista general y 13 de la pull (lista especial de corta duración para urgencias y emergencias).

La Administración se agarra a la ausencia de enfermeros para no cubrir bajas o reforzar turnos en servicios sensibles como urgencias de Montecelo. Desde hace semanas se ha esgrimido otra razón, que muchos profesionales se han acogido a la suspensión de llamamientos para preparar la oposición que se celebrará el 12 de mayo en Silleda. El colectivo de eventuales ha denunciado que se está ofreciendo al personal doblar turnos ante la falta de profesionales. Desde la Xerencia de la EOXI no han querido pronunciarse sobre esta queja. «Es verdad, se están ofreciendo 199 euros por doblar turno de mañana o de tarde, y algo más de 200 euros por doblar noche», apuntó una enfermera del área.

El malestar que los enfermeros eventuales arrastran desde hace años por las condiciones laborales que les ofrece el Sergas ha dado pie al nacimiento de un movimiento en Pontevedra que se ha extendido a otras áreas sanitarias gallegas. Es el colectivo Eventuais en loita. «Las condiciones cada vez van a peor y no es verdad que no haya gente por la ope. Todos los que están anotados o tienen contrato ese día o están en suspensión de llamamiento porque están trabajando en la sanidad privada o por cuidado de hijos», relata la enfermera Catuxa Lagarón.