Mercedes Corbillón: «No hay que temer al fracaso»

La fundadora de las librerías Cronopios, que celebran su primer decenio, se atreve a recomendar lectura a los cuatro líderes políticos que se enfrentan el domingo


En diez años y gracias al fenómeno Cronopios, se ha convertido en una de las libreras más conocidas de Galicia. Mercedes Corbillón (Pontevedra, 1969) celebra esta primavera el primer decenio del bonito proyecto que transformó una inmobiliaria víctima del estallido de la burbuja en dos librerías que han demostrado la vigencia de ese objeto mágico al que nos acercamos un poco más cada 23 de abril. Y también celebra su primer medio siglo, claro.

-Llegar a los 50 invita siempre a la reflexión...

-Sí, sí. Lo haré en cuanto tenga tiempo: un balance para ver qué hacer los próximos 50. La verdad es que hago muchísimas cosas y a veces tengo la sensación de que vivo varias vidas. Muchas relacionadas con Cronopios, claro.

-¿Los 50 son los nuevos 40, los nuevos 30...?

-Acabo de leer una novela americana que plantea que la edad del desconsuelo son los treinta y pico, cuando te topas con la diferencia entre lo que es tu vida y lo que pensabas que iba a ser. Tal vez en España eso se vive más a los cuarenta y pico. En esta novela hablaban de los 50 como la edad de la resignación. Pero yo creo que aún puedo dar otro vuelco y hacer cosas completamente distintas. Así que los nuevos... 40, sí. Para una mujer, además, se abre un mundo de posibilidades que a los veintipico no tenías, porque ahora tienes otra disposición.

-El mundo está cambiando muy deprisa en ese sentido.

-Sí, hay un movimiento feminista importante que, además, se nota mucho en las librerías. Sirve para concienciar mucho. Mis hijas, por ejemplo, ya lo están. Las feministas siempre oscilamos entre el optimismo y el pesimismo. Las cosas están cambiando pero creo que hemos evolucionado poco.

-Antes, un día como hoy, en Cataluña se regalaba un libro a los chicos y una rosa a las chicas. Hoy eso es impensable.

-Seguro que hoy se regalan ambas cosas a la misma persona. Pero también le puedo contar que en navidades entró una señora en la librería y nos preguntó por la sección de caballeros, ja, ja.

-¿Siempre quiso ser librera?

-No exactamente. Siempre quise ser lectora y es lo que soy ahora. Estuve en la empresa familiar, no estudié filología, porque supuestamente no tenía salidas... pero seguí leyendo y leyendo y de alguna manera, mi vocación lectora me llevó a convertirme en librera. No sabíamos nada de librerías pero he aprendido que, hagas lo que hagas, no hay que temer al fracaso.

-¿También escribe?

-No. Muchos lectores tenemos esa fantasía pero lo que me gustaría escribir, que es lo que me gusta leer, no sería capaz de hacerlo. Escribo en mis redes sociales las tonterías que se me ocurren, ja, ja.

-Dicen de usted que es fantástica recomendando lecturas.

-Bueno, leo mucho, estoy al día. Pero también meto la pata. Al fin y al cabo, los libros acaban desigualmente en la mente de los lectores. Yo creo que a la gente le importa menos que no aciertes y más que seas honesto en la prescripción.

-Hagamos una prueba, ¿se atreve a recomendar un libro a los cuatro líderes políticos? A Pedro Sánchez, por ejemplo.

-A Sánchez una biografía. La de Michelle Obama, porque parece muy mitómano. A Pablo Casado... Creo que no le iba a gustar nada, pero le recomendaría Formas de estar lejos, de Edurne Portela, que habla de un matrimonio con una relación muy tóxica, de una sociedad patriarcal que a veces dicen que no existe.

-¿Albert Rivera?

-Me parece un romántico. Le recomiendo una novela francesa, una historia de amor, Esperando a Mr. Bojangles. Y a Pablo Iglesias... Feliz Final, de Isaac Rosa, que habla sobre la deconstrucción de una pareja. Es una novela muy pesimista.

-Si el año tiene 365 días, ¿cuántos libros lee al año?

-Una media de tres a la semana.

-¿Cuál fue su primera lectura adulta?

-Yo empecé con los libros de Enyd Blyton, luego pasé a Agatha Christie; luego los que había en mi casa, muchos del Círculo de lectores y, ya en el instituto, las lecturas recomendadas. Me encantó La Regenta.

-Siendo una niña lectora, no sería muy traviesa.

-No. Mis hermanos estaban llenos de cicatrices, pero yo no. La lectura me abstraía del mundo. Aún lo sigue haciendo.

-Defínase en cuatro palabras.

-Soy indolente, generosa, inconstante e irracionalmente optimista.

-¿Celta o Dépor?

-¿Hay que contestar? Pues Dépor, que en Pontevedra no nos llevamos bien con los de Vigo.

-¿Se ha enamorado mucho en la vida?

-Bueno, alguna que otra vez. Y no descarto volver a hacerlo. Nunca es demasiado tarde para ponerse una minifalda ni para enamorarse otra vez.

-¿De qué se arrepiente?

-De nada. Arrepentirse es una pérdida de tiempo..

-Dígame una canción.

-Invincible, de The Muse.

-¿Qué es lo más importante en la vida?

-Ser coherente con lo que piensas, con lo que deseas y con lo que haces.

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