Dos revulsivos de alma granate

Los fichajes de invierno, Borja Domínguez y Bustos, se reivindican con juego y goles sabiendo que el play off «se peleará hasta el último día»


pontevedra / La Voz

Se ha dado un paso de gigante, pero todavía no se ha conseguido nada. Esto es lo que esbozan entre líneas los dos jugadores que se incorporaron al Pontevedra en el mercado de invierno y han supuesto un revulsivo para un equipo que ya estaba en el buen camino. Borja Domínguez y Álvaro Bustos cumplen tres meses con la camiseta granate y lo hacen, además, en su mejor momento. Han encajado como un guante en el esquema de Luismi, quien exprime sus capacidades hasta el cénit de la rentabilidad. No llegaron con afán goleador, pero entre los dos también han sumado cuatro dianas. Dos de ellas llegaron este domingo. La primera de la mano de Álvaro Bustos para empatar el partido ante el Sanse y el otro gol llevó la firma de Borja Domínguez para sentenciar un encuentro que mete al equipo en la lucha por el play off.

A un punto del cuarto y tercer clasificado, el Pontevedra, en sexto lugar, se ha convertido en un equipo intratable. Tres victorias seguidas lo avalan para estar ahí. «No creo que se solucione antes de llegar a Valdebebas en la última jornada, tenemos que ser muy conscientes de que hay que pelear hasta el último día», señala Borja Domínguez, quien reconoce que después de la amargura de la lesión y el banquillo «nunca pensé que iba a tener esta oportunidad». «Estoy muy a gusto con la decisión que tomé de venirme y además ves que funciona», comenta el mediocentro vigués, que marcó su primer gol con la camiseta granate a sus excompañeros del Celta B. Se ha reivindicado en el medio campo a base de precisión y trabajo haciendo más fácil el juego a sus compañeros. Borja Domínguez y Álvaro Bustos son un revitalizante en un equipo con el que se han mimetizado en tiempo récord. «Venía de seis meses sin jugar en el Rayo Majadahonda y al principio parece que cuesta, pero en estos momentos me encuentro muy bien y lo mejor todavía está por llegar», comenta Bustos.

Ni él ni su compañero Borja pensaron que la recta final de la temporada fuese tan esperanzadora para ambos después de un arranque marcado por las lesiones y el banquillo en el Alcorcón y el Rayo, respectivamente.

A falta de seis jornadas para acabar la liga y con 18 puntos en juego, ambos coinciden en que este domingo Pasarón los aupó al triunfo. «La afición generó un ambiente muy bueno y eso es un plus muy importante en partidos decisivos», comenta Domínguez, que está cedido por el Alcorcón hasta final de temporada. Sobre su futuro no quiere hablar, quiere vivir el presente y descarta también dar un pronóstico para final de temporada. «No me gusta dar un porcentaje, estamos en la situación ideal para acercarnos a ese objetivo. Está en nuestra mano hacerlo», comenta el medio vigués, que ha jugado diez partidos desde que llegó al Pontevedra. «El vestuario siempre ha creído, estas tres victorias dan una inyección de motivación para coger la recta final con ambición», comenta Bustos, que reconoce que cuando se vino a Pontevedra buscaba la oportunidad de «demostrar lo que puedo aportar». Y aportó juegos y dos goles, además de algún que otro poste. «El domingo fueron dos postes, que espero que el próximo día sean goles», dice entre bromas el asturiano, que asegura que «da gusto poder jugar cada dos domingos en Pasarón».

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