Cristina González: «La marcha nórdica favorece la circulación sanguínea y linfática»

Imparte este sábado en Pontevedra un taller para mujeres con cáncer de mama y población en general


pontevedra / la voz

Cristina González Castro (Londres, 1972), de 4Trébol Ejercicio y Rehabilitación, es especialista en marcha nórdica. Este sábado impartirá en Pontevedra un taller de iniciación a esta disciplina deportiva -que se originó en Finlandia en los años 30- que organiza la Asociación de Diagnosticados de Cancro de Mama de Pontevedra (Adicam). La iniciativa está dirigida a personas diagnosticadas de algún tumor y a la población en general.

-Lleva dando clase de marcha nórdica desde el 2006. ¿Cómo va a ser el taller de Pontevedra?

-En este caso hemos quedado en la plaza de la Peregrina para darle visibilidad y se limitará a un taller práctico de iniciación a la marcha nórdica. No es necesario tener conocimientos previos. Será de 10 a 12 horas.

-¿Por qué la marcha nórdica es aconsejable en mujeres que estén pasando o hayan pasado por un cáncer de mama?

-Efectivamente está aconsejada a este grupo de población. La marcha nórdica es un ejercicio que tiene determinadas características que lo hacen idóneo para este grupo. Es un ejercicio aeróbico completo en el que utilizamos tanto la parte de arriba como de abajo del cuerpo, utilizamos todas las grandes cadenas musculares para desplazarnos hacia adelante. Los bastones no se usan de la manera tradicional de apoyarlos en vertical delante, sino que los usamos añadidos a la forma natural de caminar, en diagonal, nos dan apoyo y propulsión. Al ejercitar también la parte superior del cuerpo se convierte en un ejercicio aeróbico muy completo.

-¿Qué ventajas tiene?

-En patologías en general y en promoción y rehabilitación de la salud una de las características que tiene la marcha nórdica es que el esfuerzo percibido, esto es, la sensación de cansancio, es muy baja. No porque hagas menos, sino porque estás repartiendo el esfuerzo de impulsarte hacia adelante entre la parte de arriba y la de abajo del cuerpo. Está más repartido y la sensación es de menos cansancio, sin embargo estás haciendo más ejercicio.

-¿Qué efectos específicos tiene en pacientes oncológicas?

-Muchas mujeres están en riesgo de sufrir o tienen ya un linfedema, que es la hinchazón de un brazo. Cuando haces una técnica correcta de marcha nórdica vas abriendo y cerrando las manos, con lo cual vas favoreciendo la circulación tanto sanguínea como linfática, por eso se dice que es positivo. También se mejora el rango de movimiento del hombro. Esos aspectos son los más destacables.

-¿Qué se busca en un taller de iniciación de este tipo?

-Se busca dar unas claves muy básicas sobre cómo emplear los bastones. Eso es fundamental porque si no la gente se los pone delante y se apoya sin más. Después haremos un pequeño recorrido y para finalizar unos estiramientos y unos juegos. El recorrido será por el centro de Pontevedra, tiraré de algún nativo porque la Pontevedra que yo conocí estaba llena de coches y ahora no la domino bien.

-¿Cualquiera pueda practicar marcha nórdica?

-Personas de cualquier edad pueden practicar marcha nórdica. Es una actividad muy transversal y mientras puedas caminar lo puedes hacer, desde que eres un niño hasta un adulto mayor, cada persona adaptado a sus posibilidades. No se necesita una forma física determinada. Hace unos años di un taller en Lugo donde el participante más pequeño tenía 4 años y el mayor, 84. Y estaban en el mismo taller. Es una actividad para compartir y hacer al nivel que cada uno quiere. Hay equipos de mujeres que están pasando o han pasado por un cáncer y compiten en equipos.

-Es gratuito, pero hay que inscribirse...

-Hay que ponerse en contacto con Adicam -986 307 158 o 629 945 925-. Hay un máximo de 25 plazas. Los bastones los facilitamos nosotros. Simplemente hay que traer ropa cómoda y calzado para caminar.

-Adicam intenta concienciar sobre los beneficios de hacer ejercicio físico durante la enfermedad. ¿Lo comparte?

-Llevo trabajando desde que regresé a Galicia en el año 2012 en marcha nórdica y ejercicio y cáncer. Las cosas han cambiado mucho, pero he tenido contestaciones de asociaciones como ‘Están enfermos, no pueden hacer nada’. Está muy claro que el ejercicio físico no solo es bueno sino recomendable en este grupo de población durante y después de la enfermedad. Incluso en fases paliativas para mejorar la calidad de vida. Antes se recomendaba el reposo total.

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