«No queremos ser cómplices»

Los médicos de primaria Carlos Eirea, Antonio Regueiro y Luis Fransi relatan los motivos de la huelga


PONTEVEDRA / LA VOZ

Se podría pensar que son los cabecillas de la revuelta de los médicos de atención primaria en el área sanitaria de Pontevedra y O Salnés. Ellos prefieren decir que son los portavoces de un movimiento para dignificar una profesión que se ha visto degradada por falta de recursos en los últimos diez años. ¿Por qué ellos y por qué ahora? Se le pregunta a los doctores y tutores Carlos Eirea, Antonio Regueiro y Luis Fransi durante un encuentro con La Voz en el Cáfe Moderno.

«Los tres estábamos igual de cabreados, pero podían haber sido otros», asegura Antonio Regueiro. Luis Fransi añade que ellos representan solo a los facultativos que asisten a las asambleas. Coinciden en que la dimisión de los jefes de servicio de primaria de Vigo actuó de «catalizador» en el resto de Galicia. Y Pontevedra, quizá siempre más tranquila, no fue una excepción.

Carlos Eirea deja una reflexión. «Isto nace fundamentalmente dos médicos, pero o resto dos profesionais de primaria tamén están saturados. Falamos, tanto aquí coma en Vigo, de médicos que temos moitos anos e certo confort, refírome a que temos a praza en propiedade, atención de mañá e que, por que non dicilo, somos uns privilexiados».

Antonio admite que los médicos de primaria han vivido otras épocas «duras», pero remacha que «no queremos ser cómplices del deterioro de la sanidad pública» si no se pone freno a lo que califican de deriva. Los tres tienen mucha experiencia. Carlos lleva 23 años en el centro de salud de Bueu; Antonio diez en el de Vilanova y antes en Vilaboa; y Luis cinco meses en el de Lérez (Pontevedra), tras pasar por el de Monte Porreiro y estar desde el 90 y hasta el 2011 en Vigo. Carlos y Antonio fueron gerentes de atención primaria -el primero de Vigo-Pontevedra y el segundo de Pontevedra- y Luis desempeñó durante diez años una jefatura de servicio en Vigo. Saben bien de lo que hablan.

Con una huelga ya en el horizonte -los días 9, 10 y 11 de abril-, confían en que la Consellería de Sanidade negocie de verdad tras el rechazo general al denominado nuevo modelo de atención primaria. «Lo que pedimos está claro, son cinco puntos perfectamente asumibles. Confiamos en no llegar a la huelga», señalan. Lo que reclaman es un presupuesto específico para primaria, una gerencia propia para no depender de las estructuras de gestión integradas (EOXI), una planificación a largo plazo de las plazas, aceptar todas las demandas de los puntos de atención continuada (PAC) y el rechazo a los contratos de continuidad de los médicos precarios.

Hacen hincapié en que los doctores de primaria son especialistas como los de los hospitales. Algo que se olvida muchas veces. Eso, dicen, es lo que más les duele. Hablan de que hay que dignificar la profesión y por eso desde hace más de un mes, cada jueves, salen a la puerta de sus centros de salud. Para hacerse visibles ante los pacientes, «que tienen que ser el centro del sistema y no el hospital». ¿Cuándo se empezó a torcer la primaria?, se les traslada. «El hecho diferencial está en las pruebas diagnósticas y analíticas. Desde hace diez años, cuando se crearon las EOXI, apenas podemos pedir pruebas. Eso supuso un gran paso atrás». La falta de material y de medios tecnológicos es otra queja. Citan cosas muy básicas como pinzas o hilo de sutura. En Lérez, Luis lleva pidiendo varios meses un ecógrafo.

Esa falta de medios, sumada a la saturación de las agendas de pacientes y a la creciente burocracia, ha llevado a una pérdida de la capacidad resolutiva de la primaria. «Si nos dejan en primaria podríamos hacer muchas cosas, el café para todos se tiene que acabar», sentencian. Carlos tiene una media de cuarenta pacientes al día, Antonio y Luis algunos menos, aunque las cifras varían. Las medias se disparan cuando falta algún médico y no se sustituye. «Nuestras agendas no tienen fin, parecen de goma».

La EOXI dispone de 74 facultativos de familia y de 15 pediatras en la comarca

La Xerencia de Xestión Integrada de Pontevedra e O Salnés (EOXI) alude a que está en estudio la implantación de un nuevo de atención primaria en Galicia por parte de la Consellería de Sanidade. No obstante, desde la dirección se afirma que en el área sanitaria se invirtió en el 2018 más de un millón de euros en un programa de reformas y equipamiento para sus centros de atención primaria. De ese presupuesto total, 504.650 euros se destinaron a obras diversas, 150.645 euros a equipamientos y mobiliarios, y 367.497 euros a tareas de reparación y mantenimiento.

Ese plan, subraya la EOXI, contribuyó a mantener «uns axeitados estándares de calidade para garantir o eficaz funcionamento das dependencias do primeiro nivel asistencial, así como a eficiencia técnica, enerxética e a seguridade de usuarios e traballadores».

Facultativos y cupos

Según datos oficiales, el área sanitaria dispone de 74 médicos de familia y de 15 pediatras de atención primaria en los nueve concellos de la comarca de Pontevedra. Son, además de la capital, Poio, Barro, Campo Lameiro, Cerdedo-Cotobade, A Lama, Ponte Caldelas, Soutomaior y Vilaboa. Hay un total de 121.940 tarjetas sanitarias, de las que 105.874 corresponden a pacientes adultos y 16.066 a población en edad infantil. La media es de 1.428 tarjetas sanitarias (TIS) por cada facultativo de familia. Los cupos más elevados en la comarca están en el centro de salud de A Parada (1.667 tarjetas) para una dotación de trece médicos.

Por su parte, en la comarca de O Salnés, formada por otros nueve concellos -Vilagarcía, A Illa, Vilanova, Cambados, Ribadumia, Meis, Sanxenxo, Meaño y O Grove- el número de tarjetas sanitarias es de 108.095.

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