La puerta que abrió una desgracia

Martín Betancor, de 18 años, llegó al Visit Pontevedra para sustituir a un compatriota que sufrió un asalto tras los Juegos Panamericanos


pontevedra / La Voz

Marín Betancor nunca pensó que la oportunidad de jugar en Europa llegase por una desgracia de un compatriota argentino. El asalto en Chile al jugador del Visit Pontevedra Horacio Cifuentes tras proclamarse subcampeón de los Juegos Panamericanos dejó al equipo de Monte Porreiro cojo de una de sus figuras más destacadas. Regresó a España y mientras comenzaba su recuperación ayudó al club a buscar un sustituto. Abrió la puerta a Betancor, que con 18 años, no dudó en hacer las maletas y cruzar el charco. «Acababa de matricularme en una universidad a distancia para hacer Administración y me vine, ahora tengo que ir a los exámenes presenciales, si puedo», comentó Martín, que todavía se sorprende de la profesionalidad con la que se juega y se entrena en España, respecto a la liga de su país. Hasta mediados de marzo jugará con el equipo dirigido por Nando Álvarez. Estará también en la Copa del Rey antes de regresar a Argentina a final de temporada.

Sabe que la recuperación de Horacio Cifuentes le devolverá a su país para continuar jugando allí. En este caso, la puerta se cerrará con una buena noticia. Eso sí, Martín sueña con la posibilidad de que su paso por España pueda prolongarse con una pala entre las manos. «Sé que es difícil quedarme más tiempo, pero yo estaría dispuesto a seguir, me gusta la competición que hay aquí», confiesa. Aunque se quede, tendrá que hacer un alto en el camino para viajar a Argentina, donde la selección absoluta lo espera para disputar los Juegos Panamericanos la primera semana de abril.

La sabia argentina nutre al Visit Pontevedra. Horacio Cifuentes, Nico Galvano y Martín Betancor forman un triángulo casi perfecto junto a Nacho Fernández, aunque en la Superdivisión todavía no hayan sacado la suficiente rentabilidad. Están en décima posición con siete puntos seguidos de los equipos de Cambados y Vilagarcía, en puestos de descenso. Betancor espera cerrar el campeonato salvando al equipo, aunque él tenga que partir. Quiso probar la aventura europea y le salió bien, a pesar de los temores con los que llegó a Pontevedra. «Vine solo, mis padres me apoyaron, pero aquí no conocía a nadie», señala el joven argentino, que hoy hace las maletas para irse a Burgos, donde el equipo competirá mañana con el Universidad de Burgos.

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