Un pontevedrés, timado por fiarse de unos polvos de oro

Ocurrió en 1889


A principios de 1989, tal y como contaba La Voz de Galicia, había un timo bien conocido ya, el de los polvos de oro, que sin embargo seguía resultando eficaz y dejando un reguero de víctimas. Tal día como hoy, pero hace 130 años, se publicaba que había sido timado por este método un vecino de Ponte Sampaio llamado Francisco Álvarez Pallares, al que los malhechores abordaron en el transcurso de una feria en la ciudad pontevedresa. Al parecer, tal y como detalla la crónica de la época, este vecino estaba en la feria tratando la compra de una vaca cuando se le acercó un muchacho pidiéndole que le leyese una carta que portaba, ya que él era analfabeto. El hombre se la leyó y en la misiva le recomenzaban al mozo que no vendiese un bote de oro que tenía por menos de 10.000 reales, que era lo que le habían dado a otra persona por uno similar. Francisco Álvarez, según parece, quiso entonces comprar el bote. Pagó 6.000 reales por él. No era oro. Eran limaduras de metales.

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Un pontevedrés, timado por fiarse de unos polvos de oro