El Pontevedra pide al nuevo año «unidad y humildad» para crecer

Los granates vuelven al trabajo con la vista puesta en el partido del Castilla


pontevedra / La Voz

El Pontevedra le pide al 2019 «humildad y unidad» para seguir siendo ambiciosos y validar los éxitos conseguidos en el año que queda atrás. Al menos eso es lo que Luismi pide en su particular carta al año recién iniciado. Atrás queda un 2018 que acabó mejor de lo que arrancó. Los granates se llevaron la Copa Federación, pero eludieron el play off de descenso en el último encuentro en Madrid. Hoy arrancan el año a las puertas de otra fase, la de ascenso.

El lunes tuvieron la primera toma de contacto después de las fiestas y ayer se sometieron ya un entrenamiento más exigente. El regreso al trabajo en Cerponzóns dejó nuevas imágenes con la vuelta de Nacho López y Álex Fernández. «No estará para el domingo, pero la vuelta de Álex deja buenas sensaciones, aunque todavía le falta coger ritmo», explica el técnico, que reconoce que las fiestas «ya están olvidadas».

La plantilla llegó al trabajo en forma y con la báscula controlada, lo que favorecerá la puesta a punto exprés a la que se someterán antes del partido del próximo domingo contra el Castilla. «Hay tiempo suficiente, todos los partidos los preparamos en una semana y se ha visto que vienen bien después de las vacaciones, le hemos dado unos ejercicios para que hiciesen en vacaciones. Desde el lunes ya solo nos centramos en el fútbol», señala el técnico. Ahora que la presencia de Vinicius ya no es habitual en el equipo de Segunda B, lo ven más asequible. Al menos eso es lo que cree la plantilla granate. El filial del Real Madrid es ya de por si un rival complicado y no quieren más imprevistos. «Es efectivo, tiene gente joven con proyección y talento, son jugadores desequilibrantes a los que hay que estar muy atentos. No obstante es el mejor equipo del mundo», concluye Luismi.

El técnico granate todavía tiene presente el 3-0 que recibieron los granates en la última visita de los blancos a Pasarón. Contra este perfil de equipos, la concentración debe ser máxima para que los mínimos errores no penalicen en la tabla. A favor de los locales juega que el equipo llega algo desestabilizado tras la subida de Scolari al primer equipo. La destitución de Julen Lopetegui entregó el puesto hasta final de temporada al que era el técnico del Castilla. Y con él subió Vinicius al Bernabéu.

El Castilla tiene esa condición de filial que le hace tener una plantilla joven, pero en este caso, ser el equipo B del Real Madrid tiene otros factores condicionantes. Ahí llegan «los escogidos», que intentan subir a uno de los mejores equipos del mundo. «Es un rival para el que la motivación no hace falta, jugar contra ellos ya motiva de por si», concluye el técnico granate, que exprimirá a los jugadores hasta que el domingo, día de Reyes, salten al campo de Pasarón. Desde el club esperan que la afición los respalde en esta jornada festiva, en la que Melchor, Gaspar y Baltasar tienen que ayudar a la victoria.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

El Pontevedra pide al nuevo año «unidad y humildad» para crecer