Nuevo esperpento con el presupuesto

El gobierno local recurre a un voto particular para forzar que el pleno debata el viernes su proyecto tras aprobarse en comisión las enmiendas de Ciudadanos


Pontevedra / La voz

Mézclese un gobierno en minoría con la proximidad de las elecciones municipales; añádase una cierta bisoñez por parte de alguno de los partidos que forman parte de la corporación; súmese a todo eso «ganas de enredar», y el resultado es el esperpento que se vivió ayer en la comisión municipal de Economía en la que ayer se dictaminaban las enmiendas al presupuesto para el 2019.

Hubo llamadas cruzadas, extrañas alianzas, peticiones insólitas de volver a votar algo que ya se había votado... para acabar con que lo que parecía una plácida aprobación de las cuentas -ya que PSOE y Marea habían anunciado de antemano que se abstendrán en el pleno del viernes- necesita de un voto particular del gobierno local para forzar que ese día se someta a votación «su» presupuesto y no uno que incluya las enmiendas de Ciudadanos, aprobadas por la oposición.

Lo sucedido se tildó de «bochornoso espectáculo» por parte del PP; de «kafkiano» en opinión del gobierno local (BNG); y de «mal perder» a juicio de Ciudadanos.

Para tratar de entender el lío, hay que remontarse al pasado 12 de noviembre, cuando el gobierno local entregó a la oposición el primer borrador del proyecto de presupuestos. Ese mismo día, desde Marea Pontevedra ya se anunció que sus dos concejales se abstendrán. «Se o ano pasado nos abstivemos e estes orzamentos son case un calco o lóxico é absterse e facilitar que o Concello teña un orzamento», explicaba su portavoz, Luís Rei.

El 23 de ese mismo mes, el PSOE también anunciaba su abstención, aunque en este caso tras negociar con el gobierno local que el documento recogería una serie de demandas planteadas por los socialistas.

28 enmiendas

La semana pasada se cumplió el plazo para que los grupos municipales presentasen enmiendas al proyecto defendido por el gobierno local, y hubo cierta sorpresa al constatarse que Marea presentaba un total de 28 enmiendas. El PSOE, el otro grupo que anunció que facilitaría la aprobación de las cuentas optó por no presentar enmiendas, ya que había negociado previamente con el gobierno local los asuntos que quería reivindicar en el presupuesto.

Ante la existencia de enmiendas de Marea, el gobierno trató de negociar con los de Luís Rei Hubo dos reuniones, el pasado viernes y ayer mismo, y se aceptaban varias de las enmiendas, pero no todas. Marea rechazó el ofrecimiento del BNG y mantuvo sus propuestas, que defendió en la comisión.

Primero se votó la enmienda a la totalidad que planteó el PP, que fue rechazada.

Llegó el turno de votar las enmiendas parciales de Ciudadanos. Este grupo, Marea y PP votaron a favor, el PSOE se abstuvo y el BNG votó en contra, con lo que se produjo un empate: se voto de nuevo y el voto de calidad del presidente de la comisión, Rafa Domínguez (PP), decantó la balanza. Las enmiendas de Ciudadanos quedaron aprobadas por lo que se incluyeron en el presupuesto.

En ese momento comenzó a haber movimientos y los móviles echaban humo. La representante del PSOE, Paloma Castro, incluso salió de la comisión para «despachar» telefónicamente.

A continuación se votaban las enmiendas de Marea. El PSOE optó en esta ocasión por votar en contra, lo que evitó que volviera a haber empate (Marea volvió a «aliarse» con PP y C’s) y fueron rechazadas las propuestas que defendía Luís Rei.

Ante este cambio en el voto del PSOE, el BNG solicitó que se repitiera la votación de las enmiendas de Ciudadanos. Algo «bochornoso» para Domínguez; un «mal perder» para María Rey (Ciudadanos). El secretario municipal negó la posibilidad de repetir una votación que ya se había llevado a cabo.

Rechazo político

Ante esta situación se dictaminó el presupuesto con las enmiendas de Ciudadanos. Y este grupo, pese a lograr que se incluyan todas sus propuestas, anunció que igualmente votará en contra el viernes. Su rechazo es político, no técnico.

En cualquier caso, para evitar que el pleno debata unas cuentas enmendadas, el BNG formuló un voto particular. La consecuencia será que el pleno debatirá en primer lugar ese voto particular, que incluirá el presupuesto «original», sin enmiendas. No como propuesta de la alcaldía, sino como voto particular, pero el resultado será el mismo. Con la abstención del PSOE será suficiente para sacar adelante las cuentas. Está por ver si Marea mantiene la postura anunciada hace más de un mes.

La «alianza» de PP,

Marea y Ciudadanos

sacó adelante las enmiendas de este último grupo

El PSOE se abstuvo en las enmiendas de Ciudadanos y votó en contra de las de Marea

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