Superdomingo electoral: ¡menudo estrés!

Si el presidente Sánchez opta por agrupar municipales con generales y europeas, el escenario sería más propicio para los partidos estatales que para el BNG de Lores


Si el 26 de mayo de 2019 llega a celebrarse un superdomingo electoral, caso de coincidir elecciones generales anticipadas, más municipales y europeas, estaríamos ante un escenario inédito en cuarenta años de democracia. Tan novedoso para los partidos políticos y candidatos como para la ciudadanía, que deberá afanarse ante una demanda desconocida. Piensen que un elector que votase en Galicia (al igual que en Cataluña, Euskadi o Andalucía) debería de depositar hasta cuatro papeletas en otras tantas urnas: una para el Congreso de los Diputados, otra para el Senado -marcando hasta tres nombres requeridos-; una tercera papeleta para las europeas y, finalmente, una cuarta para optar por una candidatura para las municipales. Y si el elector es castellano-leonés, extremeño, valenciano y así hasta trece comunidades autónomas, deberá de escoger una quinta papeleta, para elegir quién gobernará esa autonomía. ¡Menudo estrés!

Cuestión de matemáticas

Hoy nos preguntamos en esta contraportada qué podría pasar en las próximas elecciones municipales en la ciudad de Pontevedra si prosperase la convocatoria de ese superdomingo electoral. De entrada, el comportamiento de los votantes pontevedreses y el presumible reparto de concejales en el Ayuntamiento no serán tan predecibles. Es decir, la probable victoria de Fernández Lores y el BNG, según el pronóstico más extendido, no sería tan holgada, al viciarse las elecciones.

Más allá de impresiones o sensaciones, datos matemáticos concluyentes: los resultados obtenidos en la ciudad de Pontevedra en los últimos comicios municipales de hace casi 4 años y en las generales del 2016. La comparación resulta pasmosa: el BNG de Lores arrasó en el 2015 cosechando 17.050 votos frente a 10.725 del PP y solo 4.277 del PSOE. En cambio, en la repetición de las legislativas que mantuvieron a Rajoy de nuevo en La Moncloa, el PP recolectó en esta ciudad 17.474 votos, el PSOE 10.559 y el BNG solo 2.446. De hecho los nacionalistas fueron sobrepasados por Podemos-Marea que cifraron 10.917 votos y por Ciudadanos que apañó 4.571 sufragios.

A mayores, recordemos que en las últimas europeas (en el 2014) el Partido Popular consiguió 8.563 votos; PSOE, 6.740 y el BNG 3.590. Este simple ejercicio de contraste confirma que un mismo electorado en una ciudad como Pontevedra mantiene un comportamiento diferente según lo que se trate de decidir. ¿Qué pasaría al concentrar en una fecha, las diferentes elecciones?

Beneficiados y perjudicados

En caso de coincidencia resultará muy complicado sustraerse al tremendo huracán que la contienda nacional originará. Con el actual grado de crispación existente -que no cabe pensar que vaya a minorarse-, la campaña en el Estado va a estar muy polarizada. Los grandes asuntos (Cataluña, situación económica, independencia del poder judicial, corrupción…) van a generar tales dinámicas que será muy complicado que los electores locales pueden evadirse de ese influjo para concentrar el foco en las cuestiones de su concello. Semejante escenario favorecería claramente a los partidos de ámbito estatal, que librarán la batalla por hacerse con más escaños en el Congreso para alcanzar la presidencia del Gobierno. Es decir, a PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos. Así lo admiten, en Pontevedra, las direcciones locales de cada cual.

En el PSOE, si Sánchez decidiese hacer coincidir comicios, «sería como que nos tocase la lotería», admitía un destacado dirigente local, consciente de que solapar generales con municipales «nos podría proporcionar un plus de votos muy importante». Pero al mismo tiempo reconocía que la hipótesis del superdomingo aún es remota.

De modo parecido piensan en el PP local, aunque con matices. «Caso de coincidir generales con municipales, el debate ya no sería Lores o Domínguez, lo que sin duda restaría ventaja al actual alcalde», me comentaba uno de los nuevos responsables del partido. Creen en el PP que el imbatible regidor nacionalista no podría repetir la supremacía mostrada hasta ahora si hubiera superdomingo. Para Ciudadanos y Podemos, la hipotética coincidencia de generales y municipales arreglaría sus respectivas campañas electorales. Meter a Albert Rivera y Pablo Iglesias en campaña en Pontevedra supondría un empuje importantísimo. Para los podemitas, especialmente, ya que serán los novatos en la contienda, ya que hasta ahora iban en coalición con Marea. Para C’s, «hacer coincidir diversos procesos electorales en la misma fecha sería un ahorro para el gasto público y un quebradero de cabeza menos para la ciudadanía».

En cambio para la candidatura de Luis Rei y Tere Casal, la coincidencia de una superconvocatoria electoral y la decisión de Podemos de comparecer por libre, supondrían sendos reveses para sus aspiraciones de crecimiento. Ahora más que nunca a Marea le interesa un debate en local. Y del mismo modo le pasa al BNG. Mezclar generales con europeas y municipales resultaría un escenario muy incómodo para Fernández Lores. «De feito non estamos a traballar nesa hipótese, ainda que, se acontece, teríamos que analizarla», indicaban desde la dirección del partido nacionalista.

En el fondo, por unas u otras razones, todos cruzan los dedos esperando lo que decida el actual presidente del Gobierno.

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