Suso Morlán, el entrenador que sacó lo mejor de mí

David Cal DEPORTES

PONTEVEDRA CIUDAD

PAULO ALONSO

Estaba empeñado en demostrar que los gallegos podíamos conseguir éxitos a nivel mundial, y lo hicimos

13 nov 2018 . Actualizado a las 10:55 h.

Conocí a Suso Morlán cuando yo tenía solo 15 años, cuando el volvió al Centro Galego de Tecnificación Deportiva (CGTD) de Pontevedra en 1997, después de entrenar al equipo nacional júnior. Y juntos vivimos años de éxitos, así que su muerte, aunque podíamos intuir que llegaría como consecuencia de su enfermedad, me produce una enorme tristeza.

Aquel día que lo conocí, Suso se dirigió al grupo en corro y empezamos a entrenar. Desde el principio se vio que tenía un carácer muy marcado. Entrené con él casi cuatro años, dentro de un grupo de 30 chavales de 14 a 16 años, que se fue reduciendo con el tiempo. Es la etapa juntos menos conocida, hasta que me fui a Sevilla a la concentración del equipo nacional, en marzo del 2001. Durante esa siguiente etapa, al final, me vi entrenando en bloques de tres semanas allí y otras tres en Galicia, donde estaba completamente solo. Parte de mi fracaso de esa etapa se debió a eso. Así que en febrero del 2002 volví porque no me salían las cosas, mi rendimiento era peor que antes y no estaba a gusto. En esa situación, estaría mejor en mi casa. Así que dejé el piragüismo y me volví a Galicia. Una semana después se presentaron en mi casa un domingo por la tarde Suso y Santi Sanmamed, que era el presidente de la federación española. Suso vino a convencerme para retomar los entrenamientos con él. Les dije que solo volvería si me podía quedar en Pontevedra, y Santi aceptó, pese a que no había gente del equipo nacional entrenando por su cuenta. Así que me incorporé a Pontevedra dentro del grupo del CGTD.

En ese año 2002 disputé la final B del Mundial de Sevilla y fue al siguiente, en Atlanta, cuando ya fui plata mundial en 1.000 metros, con lo que me clasifiqué para Atenas 2004, cuarto en 500 y cuarto en 200. Desde los Juegos del 2004 ganamos las dos primeras de las cinco medallas olímpicas.