Punto agridulce en Pasarón

El Fabril desperdició un 0-2 en una segunda mitad para olvidar


«Estoy intentando que los jugadores tengan atrevimiento. Tienen que mirar a la portería contraria. Porque si estás mirando más hacia tu portería, gran cantidad de veces acabarás perdiendo». Sergio Pellicer lo veía claro en la entrevista que esta semana concedió a La Voz. Pero esa fue la clave del punto agridulce que el Fabril cosechó en Pasarón (2-2).

Mientras fue un equipo atrevido, controló el juego y superó a su rival. Se fue al descanso con dos goles de ventaja y una sensación de superioridad inédita en lo que va de temporada, pero en la segunda mitad se metió atrás, especuló y el Pontevedra acabó empatando con dos goles nacidos en córneres. Otra vez el balón parado volvió a castigar el filial, que sigue en descenso, pero al que se le aprecian síntomas de recuperación.

Pellicer leyó el partido a la perfección. Sorprendió con su once al dar entrada a Diego Villares y fue clave en la primera mitad. El vilalbés dejó toda la banda izquierda para Lucas y ayudó a generar superioridades en la medular, en donde Carlos López estuvo imperial y Jony Montiel fue el jugador desequilibrante que se espera. Mención aparte para Uxío, que ganó todas las disputas y mejoró cada balón que tocó.

Montiel marcó el primer gol en el minuto 13. Fue un golazo. Un chut envenenado desde la frontal que convirtió en imposible la estirada de Edu Sousa. El jugador, cedido por el Rayo, pudo hacer el segundo en el 33, en un disparo que golpeó en Javi López y se marchó fuera por milímetros; pero lo acabó fabricando tres minutos después, con una genialidad que acabó en banda izquierda, en donde Lucas centró, Uxío engañó dejándola pasar y Villares la enchufó.

El partido era perfecto. Salió todo según el guion escrito por Pellicer, pero todo cambió tras el descanso. El Pontevedra pasó a jugar más directo, el filial se atenazó y lo acabó pagando. Uxío pudo hacer el 0-3 en el 58 tras un gran control, pero Edu Sousa salvó su remate.

Romay reforzó a los locales en la media hora final y con él, los granates acabarían igualando la contienda. Dos córneres, uno rematado de cabeza por Romay y otro de tacón de Javi Pazos, empataron el duelo, con 23 minutos por jugar, El filial solo resucitó en los compases finales, pero tan solo inquietó con un centro de Adri Castro al que no llegó Víctor. Al final, punto agridulce.

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