Cuarenta años de amistad a prueba de balas

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

Juan José y Antonio cumplieron una vieja promesa y se reencontraron tras cuatro décadas sin verse

12 sep 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Cuarenta años sin encontrarse cara a cara. Juan José Esperón Recarey y Antonio Martín Moreno, de Pontevedra el primero y de Almería el segundo, no se veían desde que entre 1979 y 1980 que ambos realizaron la mili en el CIR (Centro de Instrucción de Reclutas) número 13, instalaciones que hoy ocupan los militares de la Brilat -la brigada no comenzó su traslado a Pontevedra hasta 1987-. Cumpliendo una vieja promesa, ambos volvieron a reencontrarse este pasado fin de semana y, claro está, visitaron la base militar donde reprodujeron una vieja imagen en tonos sepia que se tomaron cuatro décadas atrás.

«Cuanto terminamos el servicio militar lo fui a visitar. Quedamos en volver a vernos y él se comprometió a subir a Pontevedra. Tenía ilusión por volver a Figueirido donde había hecho la mili, pero, por unas circunstancias o por otras, no pudo ser», rememora Juan José. Lo cierto es que los dos viejos amigos perdieron el contacto durante muchos años -«quince o veinte», estima el pontevedrés- hasta que, por mediación de un viejo camarada de armas, Esperón Rey consiguió la dirección de su amigo y se retomaron las comunicaciones telefónicas.

Con el paso del tiempo, las nuevas tecnologías acudieron en auxilio de los dos antiguos reclutas. «Con el invento del Facebook, por lo menos, ya nos podíamos ver», remarca, si bien reconoce que aún quedaba pendiente la comprometida visita de Antonio. Este, aprovechando una de las habituales excursiones que procedentes del sur de la península recalan en las Rías Baixas, decidió hace apenas unos días que había llegado el momento.