Sonia Iglesias: ocho años de fracasos

PONTEVEDRA CIUDAD

La falta de resultados en la investigación sobre la desaparición de la pontevedresa y los dos archivos constituyen el mayor baldón para Policía, Fiscalía y Jueces

26 ago 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Se acaban de cumplir ocho años de la desaparición de Sonia Iglesias sin que los 3.000 días transcurridos hayan reportado avance sustancial de las investigaciones, que siempre han estado encaminadas a probar la presunta implicación de su pareja, único y principal sospechoso, en los hechos acaecidos el 18 de agosto del 2010. Estamos ante el suceso de mayor trascendencia mediática de las últimas décadas en Pontevedra que constituye para las fuerzas de seguridad, la Fiscalía y los respectivos jueces instructores, el principal baldón que arrastran en sus respectivas hojas de servicios.

El presumible crimen que se esconde tras la ausencia de rastro alguno sobre el paradero de la dependienta de la tienda Massimo Dutti escuece tanto que se ha convertido a lo largo de estos ocho años en una referencia recurrente en los discursos de despedida de sucesivos responsables públicos, que admitían que era la espina clavada que les quedaba al hacer balance de sus etapas profesionales.

Da que pensar que el caso Sonia Iglesias haya jubilado a varios subdelegados y delegados del Gobierno central, así como a varios jefes de la Comisaría de Policía de Pontevedra; que haya pasado por las manos de varios jueces de instrucción y solo el fiscal jefe, Juan Carlos Aladro, se mantenga incólume en su puesto a lo largo de estos años. Y eso que en todo este tiempo, la investigación «se ha mantenido siempre abierta», según la versión oficial trasladada por las fuerzas de seguridad, aunque la sensación de familiares y allegados de Sonia es que atraviesa baches y repuntes, encontrándonos actualmente en una zona valle.