El Supremo ratifica que Montecelo es propiedad de los comuneros

La resolución del alto tribunal es firme, por lo que «no cabe recurso alguno»


Pontevedra / la voz

Primero, fue un juzgado de Primera Instancia; posteriormente, la Audiencia de Pontevedra; y ahora es el Supremo el que ratifica que los terrenos sobre los que se asienta el Hospital Montecelo son propiedad de la comunidad de montes de Mourente. El alto tribunal, de este modo, desestimó un recurso de queja de la Tesorería General de la Seguridad Social contra el fallo de la Audiencia que, por un lado, se confirma y, por otro, se declara firme al considerar que «no caber recurso alguno».

La Seguridad Social sostiene que la parcela en cuestión, de 39.306 metros cuadrados de superficie, fue adquirida en 1971 por el entonces Instituto Nacional de Previsión en virtud de una donación realizada por el Concello de Pontevedra. De este modo, entre otros argumentos, sostiene que es dominio público y «está afecta, además, a un uso o servicio público -sanitario/hospitalario-, lo que determina, por mor de la normativa de derecho público (...) la imposibilidad de un reconocimiento a favor de la parte actora en el ámbito del derecho privado».

Frente a tales planteamientos, la Audiencia, no solo desestimó el recurso de apelación contra la primera resolución, sino que inadmitió un segundo recurso, en este caso, de casación. Si la Seguridad Social pretendía entonces mantener vivo el procedimiento judicial en el Supremo, los magistrados pontevedreses respondieron rechazando sus pretensiones precisando que la competencia le correspondería al Tribunal Superior de Xustiza de Galicia.

El recurso de queja

Esta resolución propició un recurso de queja ante el Supremo, que «no puede prosperar porque la entidad recurrente ha invocado un cauce inadecuado de acceso al recurso». Entre otros aspectos, se reseña que «no se acredita la existencia de interés casacional» por razón de cuantía, inferior a seiscientos mil euros.

Por otro lado, se incide en que en el recurso de queja, «además de adolecer de defectos formales evidentes, en cuanto a la cita de las normas infringidas, y de desarrollarse como un escrito de alegaciones, trae a colación una normativa y una jurisprudencia -Constitución, Código Civil, Ley de Montes Vecinales y su reglamento correspondiente- que no ha podido ser infringida porque no ha sido aplicada por la resolución recurrida».

El Supremo, en cualquier caso, va un paso más y sostiene que, incluso, el recurso de casación también era inadmisible por no recoger la noma sustantiva aplicable al fondo del asunto. De igual modo, concluye que no se ha producida vulneración alguna a la tutela judicial efectiva o indefensión, otras de las cuestiones planteadas desde la Seguridad Social.

Los tribunales declararon «la nulidad radical» de la cesión de los terrenos

En las distintas sentencias, los sucesivos tribunales han declarado «la nulidad radical, absoluta o de pleno derecho de la escritura pública de fecha 19 de mayo de 1971 de cesión gratuita o donación otorgada por el Ayuntamiento de Pontevedra a favor del Instituto Nacional de Previsión -hoy Tesorería General de la Seguridad Social- en relación con la porción de monte vecinal Montecelo». Es por ello que se ha acordado dirigir un oficio al Registro de la Propiedad número uno de Pontevedra «a fin de cancelar la inscripción de la porción de terreno aquí litigiosa».

Y es que «ninguna eficacia puede tener una inscripción registral frente a una posesión inmemorial» teniendo en cuenta «el carácter inapropiable e imprescriptible de estos montes». Por el contrario se ha estimado que los vecinos la han «venido poseyendo -como parte integrante e inseparable del monte vecinal Montecelo- desde tiempo inmemorial, en régimen de aprovechamiento colectivo y sin especial asignación de cuotas».

Y con respecto a la presencia de un centro hospitalaria, la Audiencia de Pontevedra fue contundente a la hora de precisar que «la naturaleza de bien de dominio público y la adscripción, afección o destino, al uso público de las instalaciones hospitalarias, construidas y ubicadas sobre la parcela de monte vecinal objeto de litis y reconocimiento aquí, no alcanza para novar ni desvirtuar la conclusión de monte comunal». De igual modo, no desdice la nulidad de los títulos, transmisiones habidas e inscripción registral de hace casi medio siglo.

Los vecinos podrían solicitar un canon, posibilidad que han venido rechazando

Al igual que ocurrió con Defensa y los terrenos sobre los que se ubica la base de la Brilat, la decisión de los tribunales permitiría, en el plano teórico, a la comunidad de montes de Mourente exigir el pago de un canon a la Administración sanitaria. En todo caso, y desde que los vecinos recurrieron a la vía judicial para reclamar sus derechos de propiedad, estos han venido manteniendo que no es su intención, que su objetivo es evitar que se pueda especular con la parcela en cuestión y que la misma siga estando destinada a equipamientos sanitarios públicos, en ningún caso privados.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
4 votos
Comentarios

El Supremo ratifica que Montecelo es propiedad de los comuneros