A la guerra con menos efectivos

Adrián León todavía es duda para este fin de semana y la rotura de Darío Flores le tendrá apartado del equipo, al menos, hasta el último partido


pontevedra / LA Voz

El Pontevedra pierde efectivos para las próximas batallas. A algunos, simplemente, no los recupera y otros, se caen por necesidad o por obligación. Sin embargo, eso no hará más débil la lucha, pero sí obligará a Luismi a reorganizar el once al perder a algunos de sus fijos. La microrrotura del tabique del recto anterior del cuádriceps de la pierna izquierda de Darío Flores le tendrá apartado, al menos, las próximas dos semanas. El jugador uruguayo reconocía ayer que «a estas alturas, esto te pone un poco triste, pero hay que pensar en mejorar y recuperarse», señala Flores en el banquillo de Pasarón, junto a Adrián León. El jugador cántabro, con una lesión en el tobillo, espera poder volver a entrenar hoy, aunque Luismi duda que pueda estar a tope ante la Gimnástica. Ya se ha perdido los últimos dos encuentros de liga y la final de la Copa Federación, lo que le genera más ansiedad por regresar. Desde que el técnico vigués llegó al banquillo del Pontevedra apenas ha habido una semana en la que tuviese a toda la plantilla disponible.

Darío y León son dos piezas importantes para los granates. Y es que el uruguayo ha disputado diez partidos desde que llegó en el mercado de invierno. Empezó poco a poco, pero ahora no hay domingo que no esté en el once, mientras León ya era habitual en las alineaciones de Luisito y siguió en la misma línea con Luismi. Disputó este año nada menos que 2.411 minutos. «Tengo una ligera molestia, pero empezaré a entrenar mañana, a ver si estoy para el fin de semana», explica León, que asegura que «tenemos plantilla suficiente para que cualquier jugador pueda cubrir la zona». Los dos hablaban ayer resignados. «Los tullidos», decían con humor al término de una sesión en la que no han podido estar. «Estoy empezando la recuperación y aún es pronto para decirlo, empecé el tratamiento, pero las lesiones musculares pueden ser engañosas», explica Darío, mientras Luismi reconocía tras la sesión que «no pinta bien».

Ambos observan el campo de Pasarón con la única esperanza de que cuando puedan estar otra vez en el once la permanencia esté asegurada. Hay discrepancias dentro de la plantilla de cuántos puntos hacen falta para salvarse. «Los cálculos matemáticos son bastantes dispares, yo pienso que con 44 nos vamos a salvar por los equipos que nos rodean», reconoce un Darío muy positivo al que contrarresta León: «Yo soy de los que pienso que hay que salvarse con los 50, pero creo que harán falta los 45». Las cuentas de la abuela parecen inevitables.

Sanción a Álex González

Con las bajas por lesión asumidas, el Pontevedra recibió ayer otro jarro de agua fría, la sanción de dos partidos a Álex González. Pocas dudas había una vez vista el acta, pero hubo que esperar hasta ayer para conocer que la doble amarilla ante el Valladolid traía bajo el brazo dos partidos fuera, uno por las dos tarjetas y el otro por haber presenciado el partido desde el túnel de vestuarios.

Sin Darío, ni León, ni Álex González, el Pontevedra pierde a tres importantes referencias con experiencia para gestionar la presión en esta recta final.

La permanencia es más que una necesidad, es una obligación. En el caso de Darío Flores mucho más. El uruguayo tiene supeditada su continuidad a mantener la categoría. León, en su caso, pone los pies en la tierra al asegura que «creo que la temporada del año pasado en relación a esta nos ha hecho daño. El club esperaba que pudiésemos estar ahí, pero hay que tener la calma suficiente para tener la cabeza fría y sacarla adelante lo mejor que se puede», concluye.

Ahora solo piensan en que sus compañeros defiendan los colores granates ante la Gimnástica Segoviana y que sus lesiones pronto sean cosa del pasado para unirse como soldados a esta guerra por la permanencia en Segunda B.

Luismi: «Al menos recuperamos a Jimmy, que en la izquierda estamos muy forzados»

Luismi, muy en su línea, pone buena cara a los contratiempos. No es hombre de lamentos. Ya pueden venir todo lo mal dadas que sean, que él es positivo. Ante la sanción de Álex González y las bajas de Adrián León y Darío, el técnico granate aseguró que «al menos hemos recuperado a Jimmy, teníamos el sector izquierdo forzado». David Castro asumió en las últimas jornadas la carga de trabajo en esa posición y la ausencia de Álex González dificultaba aún más la zona. La llegada de Jimmy dará aire para no sobrecargar esas posiciones. Respecto a la lesión de Darío, señaló que «el fin de semana nada, el que viene será duda y veremos si el último está mejor la situación». Sobre Adrián León hace un diagnóstico más esperanzador. «Trabajamos con precaución, de momento no entrena porque no queremos forzarlo», señaló ayer Luismi, que tiene la mentalidad puesta en el viaje a Segovia.

Es decisivo para el Pontevedra, pero para ellos se tratará de «una cuestión de vida o muerte». «Jugamos otra final, vamos con la máxima concentración para darlo todo, en lo que estamos centrados ahora es en sacar el partido del domingo, no tenemos que estar pendientes de nada más. Al final nuestra permanencia depende de nosotros mismos», indicó el técnico sobre la posibilidad de que el golaveraje juegue a favor de los granates en caso de necesidad.

El cambio de rumbo que ha dado el equipo en las últimas jornada ha ayudado a seguir creyendo. Luismi reconoce que no hizo trabajo psicológico con la plantilla, pero que ganar fuera de casa fue la mejor receta para ese cambio de chip en el momento en que más lo necesitaba. «Se rompió la dinámica negativa y los resultados acabaron llegando», concluye el técnico granate.

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