Un viejo proyecto descartado en el 2011 ralentiza el plan para Mollavao

Costas no cede los terrenos para el nuevo vial porque nunca se llegó a anular una solicitud para un tanque de tormentas


Pontevedra / LA voz

Hace algo más de una década, los problemas derivados de la saturación de la depuradora de Os Praceres cuando se producían lluvias intensas llevaron a la Xunta de Galicia a planificar la construcción de un «tanque de tormentas» en Mollavao. Se trataría de un enorme depósito subterráneo que recogería la mezcla de aguas pluviales y fecales que saturan la planta en esos días de mal tiempo, y la idea es que se irían trasvasando desde el tanque hacia la depuradora a medida que esta fuera aliviándose. No era un proyecto menor -la obra estaba valorada en 2,1 millones de euros-, y Augas de Galicia la proyectó en la parcela de Mollavao en la que se instalan los circos que llegan a la ciudad, que es de Costas y que funciona desde hace años como aparcamiento disuasorio.

Para construir el tanque de tormentas, que incluía la urbanización de la superficie ya que la instalación sería subterránea, fue necesario solicitar a Costas la cesión de esos terrenos. Pese a que el Concello de Pontevedra no estaba de acuerdo con el proyecto -ya que estaban en marcha obras para mejorar la separativa entre pluviales y fecales en toda la ciudad y se consideraba que el tanque de tormentas era un gasto innecesario-, en el 2009 el gobierno local aceptó el convenio propuesto por Augas de Galicia. Entre las cláusulas se contemplaba que fuera el Concello quien solicitara a Costas la cesión de los terrenos. Y así se hizo, aunque el propio gobierno local presentó una alegación contra el proyecto.

Posteriormente, aquella propuesta quedó en nada y el tanque de tormentas acabó, como tantos otros proyectos, enterrado en el fondo de algún cajón. Pero a nadie se le ocurrió comunicar a Costas que ya no era necesaria la cesión de esa parcela, que se sigue utilizando para instalar circos y como párking disuasorio.

Reforma de Rosalía de Castro

El pasado mes de diciembre el Concello cursó una solicitud a Costas para disponer de esos mismos terrenos. Se necesita su cesión para poder ejecutar el proyecto de reforma Rosalía de Castro, ya que la idea es construir un vial que comunique dicha calle con la avenida de Marín atravesando la parcela de Costas. Con dicho vial sería posible dejar un solo carril, de salida de la ciudad, en Rosalía de Castro, donde se ampliarían las aceras desde Fernández Ladreda hasta el puente del tren.

Ante la petición del Concello, Costas desempolvó aquel trámite iniciado en el 2009, cuando se pidió la cesión de la parcela para el tanque de tormentas, y se advirtió que aquel expediente sigue «vivo» porque nadie llegó a suspenderlo.

El concejal de Infraestruturas, César Mosquera (BNG), reconoció ayer de que el asunto va a ralentizar el proyecto para el barrio de Mollavao. El de la humanización de Rosalía de Castro. «Temos que facer a anulación daquel trámite para que isto vaia adiante. Non é complicado, pero o problema é a lentitude de Costas para contestar este tipo de solicitude», apuntó. De hecho, el departamento ministerial solo advirtió de la existencia de aquella petición por vía telefónica y una vez que desde el Concello se interesaron por el retraso en contestar a la cesión para el nuevo vial. La Administración local trataba de meter prisa tras recibir la contestación positiva de la Xunta a la petición de cesión del tramo de Rosalía de Castro, pero se encontró con un inconveniente con el que ya nadie contaba.

La Xunta cede el primer tramo de Rosalía de Castro y sugiere la cesión completa, hasta Marín

El Concello de Pontevedra recibió la semana pasada la confirmación de la Xunta de que cederá el primer tramo de Rosalía de Castro, entre Fernández Ladreda y el puente del tren, para poder ejecutar el plan de humanización de la zona, un proyecto muy demandado por los vecinos y con un valor estimado entre 2,5 y 3 millones de euros. Cerrada esta cesión, resta que Costas facilite la construcción del vial y que Concello y Diputación firmen un convenio para la ejecución.

Evitar la modificación del PXOM

La participación del organismo provincial es clave para agilizar el proyecto, ya que si se incluye en el Plan de Estradas de la Diputación se evita tener que tramitar una modificación puntual del PXOM, un trámite que se alargaría en exceso.

En cuanto a la Xunta, cede de momento los aproximadamente 600 metros necesarios para ejecutar este proyecto en concreto. Pero la Administración autonómica sugiere que el Concello acepte la titularidad de toda la PO-546 hasta el límite con Marín.

Pontevedra aceptará la cesión del primer tramo sin exigir contraprestación alguna a la Xunta, pero para el resto del vial sí negociará que la Administración autonómica acometa un proyecto de urbanización previo. César Mosquera puso ayer como ejemplo el convenio recientemente firmado para humanizar la calle Progreso, en Sanxenxo, donde la Xunta invertirá 2,5 millones antes de ceder las aceras al Concello.

Pontevedra lleva años demandando a la Xunta que acometa obras de mejora de la seguridad vial en la PO-546 pero nunca se llegó a negociar en firme la cesión de la misma.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

Un viejo proyecto descartado en el 2011 ralentiza el plan para Mollavao