Cinco batallas para huir del peligro

Al Pontevedra le quedan cinco partidos para intentar mantener la categoría en los que se medirá a rivales directos como el Guijuelo y Valladolid B


pontevedra / La vOz

El Pontevedra rompió todos los maleficios. Ganó en liga a domicilio después de seis meses y lo hizo por la mañana, un horario hasta ahora castigador para los granates y además, en campo sintético. Así que superado los principales hándicaps de la liga, lo que resta de temporada se afronta con la moral bien alta y con mucha seguridad. Ayer amaneció fuera de la zona de peligro, pero empatado a puntos con el Coruxo, que al no superar al Celta B en casa se quedó en la promoción de descenso.

Los malos resultados de los equipos de la zona baja favorecieron el empujón del Pontevedra en la tabla, que aún así depende de si mismo para no caer en el pozo. La próxima semana recibe en casa al Guijuelo, a solo dos puntos. Con 39, el conjunto salmantino está empatado con el Valladolid B, rival de los granates dentro de 15 días. Así que los chicos de Luismi no se pueden conceder muchas licencias en lo que resta de campeonato, tienen por delante dos semanas de infarto. La victoria frente al Navalcarnero le dio oxígeno para seguir soñando que sí puede mantener la categoría. Con 37 puntos, debería ser suficientes siete más para asegurar la salvación. En años anteriores bastaban entre 44 y 45 puntos para no tener que descender.

Una vez que lograron romper el maleficio de jugar fuera les espera un calendario apretado. Primero el Guijuelo, luego salen a Valladolid y vuelven a desplazarse a Segovia para medirse a al Gimnástica, que tras la derrota del pasado domingo en Talavera, ve como sus aspiraciones a la salvación se desvanecen. Y es que la zona baja está muy apretada. Con el billete asegurado del Cerceda, queda repartir los otros tres, ahora en manos de la Gimnástica, el Toledo y el Racing, que ha despuntado en los últimos días. Cinco de los partidos que restan son contra tres rivales directos, los otros dos, contra la Unión Ardave y Atlético B, en casa y fuera, respectivamente, cerrarán la temporada. Ambos están en al zona media sin mayores preocupaciones. El Pontevedra tiene, además, que medirse mañana al Ontinyent en el partido de vuelta de la final de la Copa Federación, lo que restará tiempo de preparación para recibir el domingo al Guijuelo. Sin embargo, esto apenas afectó la semana pasada cuando Luismi y los suyos tuvieron que hacer dos mil kilómetros para ir a Valencia entre semana y volver a asumir otro desplazamiento a Madrid. Parece que le sentó bien porque desde entonces no han perdido ningún partido.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Cinco batallas para huir del peligro