Luismi afrontará su particular reválida frente al Cerceda

La derrota encajada en Bouzas eleva la trascendencia del duelo para valorar la continuidad del técnico al frente del Pontevedra


Con un balance de un empate y dos derrotas -una de ellas en la Copa Federación frente al Burgos-, la posición de técnico interino que ostenta Luismi desde que la dirección deportiva le confió el banquillo granate tras la destitución de Luisito se ha visto debilitada por los resultados. Y por ello, el derbi que afrontará el Pontevedra el domingo a las 17 horas ante el Cerceda, actual colista del grupo 1 de Segunda B, se antoja clave para su continuidad.

Tanto es así que una derrota podría precipitar la contratación de un nuevo entrenador, dado que desde el club se ha afirmado que existen opciones en cartera. Pero si logra ganar, todo apunta a que el preparador vigués seguirá al frente, a tenor de lo expresado en los últimos días tanto por la presidenta, Lupe Murillo, como por el propio director deportivo, Roberto Feáns, defendiendo su condición de hombre de la casa con capacidad para asumir las riendas del equipo. En cualquier caso, ante la difícil situación clasificatoria -el Pontevedra es decimosexto con 22 puntos, ocupando puesto de promoción de descenso-, parece difícil que esa confianza se mantenga si el conjunto granate encadena un nuevo tropiezo.

El empate ante el Celta B, cuarto clasificado, mantuvo el margen de maniobra del técnico, especialmente por la mejoría que demostró el equipo en una segunda mitad en la que logró igualar un partido que comenzó perdiendo. Pero la derrota entre semana en Burgos, aun cuando la Copa Federación se considera secundaria y el Pontevedra afrontó el choque con los menos habituales, y sobre todo la encajada en el Baltasar Pujales frente al Rápido de Bouzas, en un duelo en el que el bloque granate volvió a exhibir una preocupante falta de tensión en el primer tiempo, han encendido de nuevo las alarmas respecto a la capacidad del equipo de revertir la actual tendencia.

Rachas preocupantes

El derbi entre granates y rojiblancos se presenta, por tanto, como una auténtica final para los dos equipos, que atraviesan las dos peores rachas en cuanto a victorias del grupo 1 de Segunda B. No en vano, después de haber perdido el primer partido de la temporada y ganado los cuatro siguientes, el Cerceda no ha vuelto a saborear un triunfo en las últimas dieciséis jornadas, en las que solo ha sido capaz de lograr cuatro puntos fruto de otros tantos empates. Y en el caso del Pontevedra, los granates han añadido otros dos partidos sin vencer a la racha de nueve sin hacerlo que acumuló Luisito antes de su despido.

A favor de los de Luismi, en todo caso, jugará el recuperar a Adrián León tras haber cumplido un partido de sanción ante el Rápido y el probable debut de Nacho López en el lateral derecho, ofreciendo dos alternativas a la hasta ahora endeble zaga granate.

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