Gestión económica positiva y muchas esperanzas puestas en Luismi

La Voz PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

Ramón Leiro

14 ene 2018 . Actualizado a las 05:05 h.

A un día de la junta de accionistas, la presidenta del Pontevedra, Lupe Murillo, hace balance del ejercicio y de las sensaciones que está dejando esta temporada. Desde su posición pelea con ahínco por mejorar el aspecto económico y el deportivo. Repasamos las claves del club que dirige.

Situación económica

El Pontevedra camina con pie firme hacia la estabilidad económica y deportiva. Mañana lunes celebrará la junta de accionistas presentando las cuentas del pasado ejercicio, en las que por tercer año consecutivo se han podido cerrar con superávit. La presidenta del club, Lupe Murillo, asegura que aunque se ha tenido que hacer algún desembolso importante, «en lo económico estamos muy tranquilos, seguimos pagando al día. Compaginar el hacer una plantilla competitiva con pagar la deuda poco a poco es nuestro objetivo. Como he dicho desde el principio, nunca dejaré al club con un euro más de deuda de lo que me encontré». La máxima responsable del equipo granate espera que a finales de este año se acabe de pagar la deuda con Hacienda y con la Seguridad Social. Detrás de los buenos resultados de este año están la celebración del 75 aniversario, el play off de ascenso y la fidelidad de los patrocinadores. Todo ello ha contribuido a mantener una estabilidad financiera, que mañana se concretará a los accionistas.

Futuro del técnico

Pero el económico no es el único terreno que preocupa a Lupe Murillo, quien espera que el equipo remonte esta mala racha que les ha llevado a puestos de descenso. Por el momento, confía en Luismi como el director de orquesta de este remonte. Su continuidad está pendiente de los resultados y de las sensaciones que imprima en el equipo. «Me encantaría decir que Luismi se queda toda la temporada, conoce el club y la cantera. La ventaja que tiene apostar por Luismi es que es de la casa, pero que hay entrenadores en cartera, sí», sentencia. La elección de este técnico para sustituir a Luisito no solo se trata de optar por un «granate de corazón», sino que conocía la plantilla y ante el escaso margen de maniobra que había, era la mejor solución para dirigir al equipo ante el Celta B. Ahora habrá que esperar a que todo se ponga de su parte. Su examen continúa.