Una gran dama y una gran madre


pontevedra / la Voz

Mercedes García de la Riega Álvarez falleció ayer en Pontevedra a los 100 años de edad, llevándose con ella el inmenso cariño y la admiración de cuantos la conocieron y disfrutaron de su tierna y dulce personalidad.

Descendiente de una larga estirpe de escritores e intelectuales gallegos, era nieta del historiador Celso García de la Riega, impulsor de la teoría de Colón gallego, y del catedrático y escritor Emilio Álvarez Jiménez, e hija de Celso García de la Riega Quiñones y María Álvarez Limeses.

Mercedes pasó parte de su infancia entre el Pazo de Santa Margarita -que fuera morada del Padre Sarmiento y de cuya familia procedían los García de la Riega- y el de Bayón, que perteneció a la familia de su abuela paterna, María Quiñones.

Casada con el doctor Ángel Malvar Vilanova, tuvo 11 hijos, 8 nietos y 3 bisnietos. Lectora empedernida y gran aficionada a la historia, herencia de sus respectivos abuelos, otra de sus pasiones fue la pintura y su casa de Lapamán, en donde pasaba todos los veranos desde hacía muchas décadas.

Mercedes García de la Riega era una mujer muy familiar y una gran conversadora hasta casi sus últimos días. El pasado mes de septiembre cumplió un siglo de vida, que celebró rodeada de su prolífica familia con una fiesta a la que acudió el alcalde, Miguel Fernández Lores, para felicitarla personalmente.

El funeral se celebrará el sábado en la iglesia de San Bartolomé para su posterior entierro en el cementerio de San Mauro.

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